El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, afirmó que " no es verdad" que expulsó a los extranjeros que habían llegado a La Quiaca, luego de que ayer un micro que había partido de la capital jujeña con 62 pasajeros a bordo -en su mayoría ciudadanos peruanos, venezolanos, brasileños y colombianos- fuera detenido cuando circulaba por la avenida General Paz, en el límite entre Capital Federal y provincia de Buenos Aires.
Ayer, el micro con 62 pasajeros a bordo fue detenido cuando circulaba por la avenida General Paz, en el barrio porteño de Saavedra, a pesar de que se encuentra en vigencia el decreto de aislamiento preventivo y obligatorio por el coronavirus.
El micro, que había partido de la ciudad de San Salvador de Jujuy, fue detenido cerca de las 15 por personal de la Policía de la Ciudad en el marco de un operativo de control en el cual participó personal del SAME y de Migraciones, como así también autoridades judiciales, que ahora analizan si los pasajeros se dirigían a las embajadas de sus respectivos países para poder regresar a sus casas.
"La voluntad de los venezolanos en tránsito era ir a Buenos Aires", explicó el gobernador de Jujuy y sostuvo, asimismo, que "la gente de Colombia" había ido "a ver un partido de Boca", y, cuando volvían a sus hogares, la medida del aislamiento preventivo y obligatorio los encontró en La Quiaca, por lo que también pidieron volver.
"Las autoridades de seguridad del Gobierno sabían desde el día anterior la existencia de ese colectivo", aseveró el gobernador de Jujuy.
Además, Morales rechazó la denuncia realizada por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que, junto a otras organizaciones, presentó ayer un habeas corpus por la situación de los migrantes del micro, por considerar que se trató de "un traslado compulsivo que no está avalado por las medidas sanitarias vigentes". Para el gobernador jujeño, las críticas se deben a que "el CELS tiene un tema con Jujuy desde lo de Milagro Sala", la dirigente social detenida en la provincia.

