Ya son 170 las personas muertas por los atentados en Kabul, capital de Afganistán, incluyendo 13 soldados estadounidenses. Este viernes se reanudaron los vuelos de evacuación de en medio de temores a nuevos atentados, un día después de que milicianos del Estado Islámico (EI) atacara con bombas y fusiles a miles de afganos que huyen del país tras su toma por los talibanes.
Estados Unidos volvió a advertir que aún había "amenazas específicas y creíbles" de más ataques como el de ayer en el aeropuerto de Kabul antes del próximo martes, fecha fijada por el presidente Joe Biden para completar la retirada de las tropas de su país de Afganistán tras su derrota con los talibanes en los 20 años de su guerra más larga.
La cifra de víctimas por los ataques se había elevado en horas de la mañana en 97 afganos muertos y 160 heridos, según había informado la cadena de noticias árabe Al Jazeera, que citó a su corresponsal en Kabul.
El canal de noticias estadounidense CBS News confirmó cifras en 170 muertos y 200 heridos, citando a una fuente del Ministerio de Salud del depuesto Gobierno afgano.
Estados Unidos dijo ayer que 13 de sus soldados también murieron y 18 resultaron heridos en el atentado, la mayor pérdida militar estadounidense en Afganistán desde agosto de 2011.
El Reino Unido informó hoy que entre los muertos hubo dos británicos y el hijo de un ciudadano británico.
Los ataques fueron reivindicados por la rama local del Estado Islámico, el grupo yihadista nacido en Siria e Irak que en Afganistán se ha nutrido de extalibanes con una visión más extremista del islam que la milicia afgana.
No obstante a ello, los vuelos de evacuación de Afganistán se reanudaron hoy con renovada urgencia. Estados Unidos advirtió que podría haber más ataques terroristas como el de ayer en el aeropuerto internacional de Kabul antes del martes próximo, la fecha límite de la presencia de las tropas extranjeras en Afganistán tras su derrota en 20 años de guerra contra los talibanes.
Mientras los llamados a las plegarias del viernes resonaban desde las mezquitas de Kabul y se mezclaban con el rugido de los aviones que partían del aeropuerto, la ansiosa multitud agolpada en las afueras era tan grande como en todos los últimos días desde la caída de Kabul en manos de los talibanes, el 15 de agosto.
Decenas de combatientes talibanes, con armas pesadas, patrullaban una zona a unos 500 metros del aeropuerto para impedir que la gente pudiera pasar más allá, informó la cadena de noticias BBC.
El atentado sembró el caos y la desolación entre los miles de afganos que se agolpan en el aeropuerto, única puerta de salida del país, con la esperanza de poder montarse en uno de los vuelos de evacuación de los países occidentales.
La ventana de posibilidades de salir de Afganistán se está cerrando. Algunos países occidentales ya pusieron fin a sus evacuaciones, en parte para dar tiempo a Estados Unidos de completar sus propias operaciones antes de sacar a los últimos 5.000 soldados que tiene en Afganistán, el próximo martes 31 de agosto.
El Reino Unido dijo hoy que sus evacuaciones terminarán en horas. España puso hoy fin a las suyas, así como Italia, Alemania, Suecia, Nueva Zelanda, Australia y Noruega, muchos de ellos admitiendo haber dejado gente detrás, incluyendo unos 300 ciudadanos alemanes. Francia dijo que sus evacuaciones continuarán hasta esta noche.

