Cada 25 de octubre se celebra el Día Mundial del Karate, una fecha que pone en valor la historia de esta disciplina marcial, su expansión internacional y los principios que transmite. En Tucumán, el trabajo de formación busca combinar el desarrollo deportivo con el respeto, la disciplina y la superación personal.
En diálogo con LV12 Web, Iván Troitiño, presidente de la Federación Tucumana de Karate, explicó la importancia de la práctica federada, las oportunidades para los jóvenes y el papel de las familias en el crecimiento de los futuros competidores.
La historia del karate y sus valores
“El 25 de octubre se celebra el Día Mundial del Karate en conmemoración de una muy importante reunión se llevó a cabo en Okinawa en 1936. En esta reunión estuvieron los maestros más destacados de este arte marcial”, manifestó Troitiño.
La fecha está vinculada con la historia y la expansión del karate, una disciplina originaria de Okinawa que alcanzó proyección internacional durante el siglo XX. Entre los hitos de su difusión también se encuentra la demostración pública que realizó el maestro Gichin Funakoshi en Japón, en 1922.
“La idea era difundir los valores que implica el karate; transmitir valores, la disciplina, el respeto, la unión entre los practicantes que ya en ese entonces superaban los 100 países. Con el correr del tiempo, después de la Segunda Guerra Mundial, el karate se difundió en los cinco continentes”, explicó.
Con el crecimiento de la disciplina también surgieron organizaciones y reglamentos para ordenar las competencias deportivas.
“Con el tiempo también se fueron creando distintas organizaciones y, de hecho, vino también la demanda y la creación de reglamentos deportivos. En Argentina, el ente rector del karate es la Federación Argentina de Karate y, en el caso de Tucumán, es la Federación Tucumana de Karate”, señaló.
¿Por qué es importante practicar karate en una institución federada?
Troitiño remarcó que formar parte de una entidad oficial puede abrir oportunidades para los deportistas que buscan avanzar hacia competencias de mayor nivel.
“Es la forma de que un niño, un joven, cuando se proyecta y tiene talento en la parte deportiva, pueda primero pertenecer a una selección tucumana y, con el tiempo, mediante la participación en eventos oficiales que otorgan ranking, pueda estar en una selección argentina, representando ya no a la provincia, sino al país”, argumentó.
En ese sentido, destacó que las familias deben evaluar las posibilidades de crecimiento deportivo al momento de elegir una institución.
“Es muy importante que los papás tengan en cuenta esta elección, porque muchas veces los papás mandan a un nene donde le queda cerca del barrio, de la casa, pero muchas veces, sobre todo si el chico, el joven tiene un talento deportivo, después se pierden estas posibilidades que te da el karate federal”, advirtió.
El dirigente puso como ejemplo la participación de deportistas tucumanos en competencias internacionales.
“Voy a dar algunos ejemplos. Hace poco se desarrollaron los Juegos Odesur en Rosario. En estos juegos hubo dos tucumanos. Esa participación fue gracias a pertenecer a un sistema oficial donde está avalado por los entes que regulan todos los deportes, la Secretaría de Deportes de la Nación, el Comité Olímpico Argentino, y esas oportunidades son las que la gente no debería perderse”, expresó.
Tucumán cuenta con más de 20 dojos federados
La provincia dispone de una estructura de formación que reúne a numerosos practicantes y entrenadores.
“En este momento en Tucumán hay más de 20 dojos federados con sus instructores impartiendo clases. Debe haber unos 2.500 practicantes que están federados y, bueno, hay otros practicantes que siguen sin entrar en la Federación, lo cual, como acabo de decir, es una lástima porque, cuando uno habla de la parte deportiva, si uno es responsable, debe dar estas oportunidades a todos, a los chicos y a los jóvenes”, manifestó.
Troitiño también destacó el papel de los Juegos Evita en la detección de talentos y en la formación de deportistas juveniles.
“Otro ejemplo muy claro de estas oportunidades que el deporte oficial te da: el karate entró en los Juegos Evita. Son unos juegos deportivos tradicionales que el mismo nombre lo indica, y el karate va a ser el octavo año que entra. En el caso de Tucumán, en estos ocho años, de forma consecutiva, logró traer medallas de oro que son importantísimas porque los Juegos Evita son una captación de talentos, en definitiva, no solo para karate, sino para muchos deportes, por las edades en las que se hace la competencia. Son competidores juveniles que rondan entre los 14 y los 15 años”, explicó.
La delegación tucumana se prepara para competir en Mar del Plata
El presidente de la Federación Tucumana de Karate confirmó que los representantes de la provincia ya se encuentran en preparación para las próximas finales nacionales.
“Tucumán ya tiene su seleccionado, tanto en kata como en kumite. Y las finales son del 2 al 6 de noviembre en la ciudad de Mar del Plata. Tucumán ya tiene esa delegación, está entrenándose y, como todos los años, esperamos esos resultados”, indicó.
En el karate deportivo existen dos modalidades principales. El kata consiste en ejecutar una secuencia de técnicas de manera individual, con precisión, coordinación y control. El kumite, por su parte, es el combate entre dos practicantes bajo reglas específicas de puntuación.
Aunque ambas modalidades forman parte de la misma disciplina, requieren habilidades y preparaciones diferentes.
El karate deportivo y la formación integral
Troitiño sostuvo que los resultados competitivos son importantes, pero no representan el objetivo final de la enseñanza.
“Si bien, el fin último del karate no es la medalla, ni lo único es la parte deportiva, cuando uno se dedica a enseñar karate tiene que tener en cuenta esta demanda que tiene cualquier niño, cualquier papá, cualquier joven, porque el deporte intrínsecamente es un valor o es un valor sano. Entonces, por ahí, bueno, uno se confunde con el mensaje de que el karate verdadero es el tradicional y no el deportivo. Esas son, por ahí, trabas que confunden a la gente. Por supuesto que el karate deportivo no es el fin último, pero es una realidad que hay que saber aprovechar. Después, en el seno de cada dojo, cada instructor sabrá transmitir los otros valores que tiene el karate, como decimos al principio. La idea es que el karate, mediante su filosofía, el respeto, la disciplina, la autosuperación, se termine forjando una forma de vida, por supuesto, pero eso no significa que uno deba desaprovechar lo que el deporte, como cualquier deporte, ofrece”, analizó.
El dirigente también resaltó el nivel alcanzado por los representantes de la provincia en competencias nacionales e internacionales.
“Tucumán es una de las provincias que más competidores pudo colocar en la selección argentina de karate, tanto en edad de juveniles como en mayores, tanto en kata como en kumite. Tucumán es una cuna de talentos y el sistema con el que trabaja la Federación Tucumana de Karate es un ejemplo de la progresión con la que uno tiene que ir llevando al niño, ya que, si bien el karate es un deporte de contacto, la idea es que esa progresión haga que los chicos entiendan que se lo hace de forma muy didáctica y se lo va aprendiendo como un juego. A los chicos los cuidamos muchísimo y, con el tiempo, después que llegan a la adolescencia están ávidos de la competencia real donde ya hay cierto riesgo por el tema del contacto”, explicó.
Y agregó: “Si uno hace prolijo ese trabajo desde chicos, obtenemos los resultados que estamos teniendo”.
Lisandro Fontana y un logro histórico para Tucumán
Entre los resultados más destacados, Troitiño recordó la medalla obtenida por el joven deportista tucumano Lisandro Fontana en una competencia mundial.
“Hemos tenido chicos que han logrado medallas a nivel sudamericano, panamericano y, de hecho, Tucumán hizo historia en el karate argentino, porque en el año 2024, Lisandro Fontana, con 16 años, logró la medalla de bronce en el Mundial de Venecia”, destacó.
El dirigente valoró la importancia de ese resultado frente al nivel de exigencia de la disciplina en el ámbito internacional.
“El nivel del karate deportivo es altísimo en el mundo. Por eso, para Argentina, esa medalla ha sido muy importante”, expresó.
Al mismo tiempo, advirtió sobre las diferencias entre las competencias oficiales y las organizadas por entidades que funcionan por fuera del sistema federativo.
“Lamentablemente, por ahí hay organizaciones que son paralelas al ente oficial y organizan sus eventos paralelos, pero no tienen ni la trascendencia, ni la oficialidad, ni el alto nivel competitivo que tiene el karate oficial. Entonces, por ahí es lamentable que se confunda a la sociedad”, sostuvo.
Por ese motivo, insistió en que los padres deben consultar y verificar la pertenencia institucional de los espacios donde sus hijos practican karate.
Una herramienta para afrontar el bullying y ganar confianza
Además de su trayectoria en el ámbito deportivo, Troitiño habló desde su experiencia como docente y profesor de Educación Física sobre los beneficios educativos de esta disciplina.
“Desde el aspecto didáctico, hablo yo ya como docente. Yo soy profesor de Educación Física y soy docente hace 35 años. Cuando uno a un niño, a un joven o a cualquier persona de cualquier edad, tanto varones como mujeres, cuando entienden el significado de la práctica y lo van adoptando como una forma de vida, indudablemente el karate es una herramienta muy útil”, manifestó.
En ese marco, explicó que algunas familias se acercan a la actividad con la intención de ayudar a sus hijos a desarrollar mayor seguridad y superar dificultades de comportamiento o situaciones de acoso escolar.
“Nos mandan chicos que son indisciplinados, chicos que les hacen bullying en la escuela, chicos inseguros. Bueno, el transitar por las actividades que te brinda el karate hace que todas esas situaciones se vayan superando”, señaló.
También destacó la importancia de enseñar movimientos de autodefensa dentro de un entorno controlado y con acompañamiento profesional.
¿Por qué es tan importante que a un niño se lo eduque en cuanto a los movimientos de autodefensa?
"La práctica en el dojo es el mejor simulador de la vida real. Cuando uno, en la práctica del dojo o en la competencia, por supuesto, un chico aprende a enfrentarse con un ocasional rival, es la situación más real que en algún momento va a transferir a su vida escolar”, argumentó.
Troitiño consideró que esa experiencia puede ayudar a los chicos a desenvolverse con más confianza en distintos ámbitos de su vida.
“Esa seguridad la va a tener cuando pase al frente y dé una lección. Esa seguridad la va a tener cuando alguien le quiera hacer bullying. Esa seguridad la va a transmitir cuando vea que a un amigo, a un compañerito, le están haciendo una injusticia. En fin, el karate como herramienta didáctica es inmejorable”, expresó.
Finalmente, el dirigente insistió en que el aprendizaje de las técnicas debe ir acompañado de una formación humana que contribuya a mejorar la convivencia.

