El fiscal de la Unidad Especializada de Homicidios I del Ministerio Fiscal, Pedro Gallo, acompañado por las investigadoras Carolina Brito Ledesma y Paula Ponce, pidió en su alegato de apertura la pena de seis años. “Hubo una conducta de instigación al suicidio desarrollada en un contexto prolongado de violencia física y psicológica; por ello, nos parece muy importante que estos hechos sean juzgados con perspectiva de género porque no pueden comprenderse como episodios aislados o conflictos propios de una relación de pareja sino que tienen que examinarse de una manera integral atendiendo a la relación de poder, de amenazas, de sometimiento y de violencia que sufrió Karla en manos del imputado. Analizarlo con perspectiva de género es no invisibilizar la violencia sufrida”, argumentó Gallo.
Durante el juicio expondrán policías que intervinieron en la escena y peritos de informática forense del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) quienes se referirán a los informes practicados a los celulares secuestrados, registros fílmicos y capturas de pantalla.
La acusación
Según la teoría del caso formulada por la Fiscalía, desde el 2022, Zerda ejerció violencia física y psicológica en contra de Robles, con quien mantuvo una relación de pareja durante cinco años aproximadamente, manifestándole en distintas oportunidades palabras hirientes y amenazas. Con este accionar sistemático, el acusado convenció y persuadió intencionalmente a que la joven se quite la vida.
En razón de ello, el 24 de octubre del 2025, a las 03:20 horas aproximadamente, en circunstancias en que la mujer se encontraba en una habitación trasera de su domicilio se quitó la vida con una soga desde la estructura de la ventana de su habitación, falleciendo por asfixia mecánica por ahorcadura. Ese mismo día, a las 04:17 de la madrugada (a pocos minutos del deceso de quien era su pareja), el imputado envió vía WhatsApp un audio a la línea perteneciente al hermano de Robles con la intención de amedrentarlo y amenazarlo de muerte.
FUENTE: MPF