En un mundo que hasta hace no mucho era casi exclusivo de hombres, las mujeres conductoras pisan cada día con mayor fuerza. En el marco del Día del Taxista, que en Argentina se celebra el próximo 7 de mayo, LV12 Radio Independencia se puso en contacto con Soledad, una taxista de Yerba Buena, para conocer como es la experiencia de ser mujer en una actividad que aún es dominada por los hombres, aunque cada vez son más las mujeres que destacan en esta profesión.
“Todos están conformes con las choferes mujeres y su forma de manejar. Nos ha ido bien. Muchas familias se sienten más cómodos con nosotras, se sienten en confianza de mandar a sus hijos solitos al colegio, por ejemplo”, inició el relato.
“Empecé hace dos años. Pase de ser ama de casa a ser taxista. Quería buscar trabajo y como sabia manejar, se presentó la oportunidad y me animé. En ese momento me estaba separando, así que se me alinearon los planetas y termine haciendo algo en lo que me esta yendo muy bien”, subrayó.
A pesar de que en la actividad nunca tuvo problemas por su género, sí remarcó que aún persiste la mirada constante, sobre todo de las personas mayores, de sorpresa ante la presencia de una chofer. “Muchos mayores se sorprenden porque nunca los había llevado una taxista mujer. Pero es reconfortante cuando se bajan y le dicen a una que ha manejado bien. Ahí uno se esmera más”, sostuvo.
La relación con los demás choferes
“Mis colegas varones son muy respetuosos y me cuidan. El mes pasado me asaltaron y todos estuvieron muy preocupados por mí. El recibimiento cuando inicie también fue muy bueno, muy bien por suerte, con mucho respeto”, subrayó.
La relación con los clientes
“El chofer, cuando es de confianza, genera una relación cercana con algunos clientes. Tengo mis clientes que me malcrían. Me regalan bizcochuelos y me pasa de seguir embarazos desde el principio hasta el final”, señaló.
¿Qué es lo que más te gusta de esta profesión? Ante esta consulta, Soledad no duda en su respuesta: “Me gusta mucho manejar. Me encanta conocer mucha gente, me encanta escuchar sus historias. Es una profesión que me encanta y que me va muy bien”, sentenció.

