La heladería con más sabores del país, un orgullo tucumano

Plaza Crema, en la localidad de El Manantial, a pocos kilómetros de la capital, ofrece 150 sabores disponibles. Enrique Espeche contó en LV12 cómo surgió el emprendimiento familiar y detalló cuáles son los nuevos gustos.

Argentina es un país heladero. En los distintos rincones del país surgen heladerías que rompen el statu quo. En Mendoza, Dolcezza tiene, entre sus sabores más divertidos, el de alfajor de maicena, el de chocolate blanco con pimienta rosa y otros que se apropian de golosinas de la infancia, como palito de la selva. 

En Salsipuedes, Córdoba, la heladería Luna ofrece fernet, pero también cerveza con maní, el de queso Cuartirolo y batatitas en almíbar, lavanda e incluso uno con sabor a ensalada Waldorf. 

La lista sigue en Rosario, con Touche de Creme, considerada por muchos como la mejor heladería de la ciudad, que ofrece chocolate picante, crema chai especiada, helado de romero con limón y de ricota con nueces y miel, entre otros.

"Tenemos todos", aseguró Enrique Espeche en LV12. Elaborados por su hermano Roberto (la mamá es la que hace los dulces que serán la base de los sabores), dividen la carta en 24 grupos temáticos de seis sabores cada uno.

"Hay heladerías populares, con precios muy baratos y sucursales por todos lados; y las premium, con márgenes grandes y mucha inversión en sus locales. Para competir, elegimos una tercera vía. Acá no vienen en búsqueda de precio, sino que llegan por nuestra propuesta", dijo Enrique. 

"Todo lo que se puede hacer un dulce, luego se puede hacer helado. Para nosotros, fue prueba y error. Tiramos mucho y seguimos aprendiendo. Escuchamos a los clientes, sus opiniones y pedidos. Es una docencia continua, para romper los prejuicios. Hay sabores que hacemos muy poquito, para diez clientes que vienen todas las semanas a buscarlos", contó.

"Busco que la gente pase un buen momento en la heladería. Aquí pasa algo muy particular. La gente no viene 15 minutos. Aquí vienen una hora, conversan, se ríen, cada uno pide un sabor distinto, se hacen probar los otros sabores, conversan con nosotros", resaltó.

Y cerró contando que el arroz con leche fue el puntapié inicial para que la familia se lance a cumplir el anhelo de la heladería artesanal que se distinga por ofrecer algo diferente que cautive a los tucumanos.

GP.

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