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La Madrid: geólogo del CONICET explicó por qué se repiten las inundaciones

El geólogo de la UNT e investigador del CONICET Sergio Georgieff, advirtió que un informe de 2017 ya alertaba sobre el riesgo de inundaciones en La Madrid

El geólogo, doctor en Geología de la UNT e investigador del CONICET, Sergio Georgieff, advirtió que los problemas de inundaciones en la ciudad de La Madrid no son nuevos y que ya existían diagnósticos previos que alertaban sobre el riesgo y proponían medidas para mitigarlo.

En diálogo con LV12 Radio Independencia, el especialista explicó que la zona del sudeste tucumano presenta características geográficas que la vuelven especialmente vulnerable a estos fenómenos.

“Es una zona deprimida, una zona baja, por la cual el agua disminuye su velocidad y termina produciendo anegamientos o inundaciones”, señaló.

Georgieff sostuvo que las inundaciones son procesos naturales, pero aclaró que con planificación y obras adecuadas podrían reducirse significativamente sus consecuencias. “La Madrid en realidad no debería inundarse si se tuvieran algunas medidas”, afirmó.

El investigador detalló que la ciudad se encuentra en un punto complejo desde el punto de vista hídrico, ya que está ubicada cerca de la confluencia de cursos de agua regulados por embalses. En ese sentido, mencionó el rol de las represas de Dique El Cadillal, que controla el río Salí, y Dique Escaba, que regula el río Marapa.

“El único fenómeno que hoy no podemos manejar es la lluvia. Pero justamente los embalses están para el control de crecientes”, explicó.

El especialista recordó que en 2017 se incorporó un nuevo factor que agravó la situación: el impacto del río San Francisco y la deforestación en esa cuenca. “La deforestación de toda la zona del río San Francisco es la que produce la inundación en el año 2017”, indicó.
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Además, explicó que los suelos de la región tienen una baja capacidad de absorción, lo que favorece el rápido anegamiento ante precipitaciones intensas.

“Son terrenos limosos y arcillosos que rápidamente se saturan y producen este tipo de efectos”, precisó.

Georgieff también señaló que algunas obras de infraestructura influyen en el comportamiento del agua, como ocurre con la Ruta Nacional 157, que en determinados sectores funciona como una especie de dique que dificulta el escurrimiento natural.

“La ruta 157, para La Madrid, es como un gran dique. Cuando el agua no puede desaguar, empieza a subir el nivel y finalmente termina inundando”, explicó.

En ese contexto, indicó que una de las soluciones sería mejorar el sistema de alcantarillado y los desagües para permitir que el agua circule con mayor facilidad.

El geólogo también planteó la necesidad de avanzar en medidas ambientales, como programas de forestación para reducir el escurrimiento superficial del agua. “Los árboles funcionan como barreras hidrológicas que ayudan a absorber parte del agua y amortiguar el impacto de las lluvias”, sostuvo.

Finalmente, Georgieff remarcó que la problemática requiere una planificación a largo plazo y coordinación entre distintas jurisdicciones, ya que varias de las cuencas involucradas atraviesan más de una provincia.

“Estas cuencas son interprovinciales. Necesitamos coordinación entre provincias, el Estado, el sector técnico y la comunidad para encontrar soluciones sostenidas en el tiempo”, concluyó.

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