CHISMES Y ESPECTÁCULOS | Lali Espósito | Soledad Pastorutti | La Voz Argentina

Divertido diálogo entre Lali Espósito y Soledad Pastorutti

Por como con "los argentinos". Lali Espósito y Soledad Pastorutti no se pusieron de acuerdo y dieron distintos puntos de vista.

Elena Guarnier, una cubana de 30 años, llegó con su talento para cautivar a todos en las audiciones a ciegas de La Voz Argentina. Desde el principio mismo de su interpretación en castellano de “I’m telling you I’m not going”, los cinco jurados notaron que había algo especial en lo que escuchaban y uno a uno se dieron vuelta. Lali Espósito, Soledad Pastorutti, Mau y Ricky y Ricardo Montaner, en ese orden, terminaron boquiabiertos y de frente a la participante.

Pero al finalizar su audición y a la hora de indagar un poco en su historia, comenzaron algunas divergencias en torno a los coaches. Durante su presentación, Elena contó que había llegado al país hace siete años y que se había casado con un argentino. Y en ese relato, La Sole notó un rictus de desencanto y se lo hizo notar. “Lo que pasa es que ya me divorcié”, contó la participante buscando dar vuelta la página.

Pero el tema había calado entre los especialistas y Mau Montaner advirtió: “No todos son iguales”, una frase que pareció de compromiso pero desató una inesperada grieta entre las mujeres del jurado. “Sí son”, corrigió Lali por lo bajo. “Yo estoy felizmente casada con un argentino”, replicó Soledad, con la mano en el pecho en modo de orgullo en referencia a su relación con Jeremías Audoglio, que comenzó en 1998 y pasó por el altar en 2007. “Es verdad Sole, pero no todos tenemos un Jere en la vida”, aceptó Lali en una aparente tregua. “En la tele tengo que decir esto, si no no vuelvo a casa”, siguió el juego la de Arequito en el mismo tono.

A esa altura, el programa había mutado de certamen de talentos a consultorio sentimental. La cubana dividió categóricamente a los argentinos a la hora de una cita: los definió como “buenazos” físicamente, pero aseguró que románticamente están “medio flojos”. Y justificó su apreciación: “Ellos son muy rápidos y a mí me gusta más la cosa tranquila”, argumentó Elena. “Somos precoces acá”, concluyó Lali, satisfecha.

“Ansiosos, diría yo”, volvió a interceder Pastorutti. “Para mí son sinceros. No te dan toda la vuelta”, agregó la intérprete de “A don Ata”. “Yo a los argentinos los defiendo a muerte”, enfatizó. Pero no fue suficiente para convencer a su compañera: “Yo que tuve la dicha de vivir un ratito en otro lado, me di cuenta que es verdad que hay un par de patas flojas en las citas argentinas”, manifestó Lali y la batalla ya estaba planteada. “Yo pensaba que del argentino me copaba que iba al frente como algo positivo, pero teniendo citas en otros lugares como España, me di cuenta que le falta algo de magia a veces”, argumentó la ex Casi ángeles, que en reiteradas oportunidades fue vinculada sentimentalmente con artistas españoles, la última durante sus recientes vacaciones.

Elena avaló de inmediato la postura de Lali, pero Soledad, de brazos cruzados y mirada seria hacia su colega, se mantuvo firme. “Yo creo que cada uno es uno y sus circunstancias”. En ese punto, Montaner hizo mención a su propia experiencia como argentino casado con una mujer con raíces cubanas como Marlene Rodríguez, la madre de sus tres hijos menores. “Yo sí creo en eso de cortejar a la mujer, de enamorarla y después si están los dos compenetrados, sí pum”, argumentó con una curiosa forma de manifestarse al acto sexual que causó risa entre el jurado.

“Lali dice que eso lo aprendiste cuando viviste en Venezuela”, opinó Ricky Montaner. Su padre no estuvo de acuerdo, pero la discusión pasaba por otro lado: “Yo creo que ella tuvo mejores situaciones en otros lugares”, opinó la Sole mirando a Lali. “No, yo dije que en la comparativa el argentino es a veces medio flojardi. Yo hablo por mí, no puedo hablar por los demás. Y así sigo, sola”, cerró la intérprete de “Disciplina” terminando el tema y una nueva complicidad con la participante. “Venite a este equipo y salimos de joda”.

Solo Elena sabe si este argumento fue decisivo o su elección se basó en criterios musicales. Lo concreto, es que a la hora de elegir entre las cuatro posibilidades, no dudó en irse con la intérprete de “Ego”, que corrió feliz a darle un abrazo. “Yo te voy a presentar buenos argentinos. Y a mí, un cubano me vendría bien”, cerró Lali, abriendo el juego de cara al futuro.

FUENTE: Infobae

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