Lautaro Mambrini tiene 19 años, es tucumano y la mejor paleta que hay dentro del pádel nacional. Su unión al deporte radica en su papá, ya que posee un club desde hace 30 años. "Mi papá compró el club y yo mamé todo eso desde chico. Siempre hice muchos deportes, pero cada vez que terminaba de hacer alguno, recurría al pádel. Eso me fue llevando a querer jugar torneos y meterme cada vez más", manifestó.
El click para el tucumano llegó a los 14. Allí fue cuando realmente sabía que quería dedicarse a esto. "Me mentalicé que además de divertirme, quería proyectarme para poder vivir de esto al 100%. Se puede vivir de esto y muy bien", comentó.
La diferencia entre Lautaro y su padre (al menos para el adolescente) es que su papá jugó, pero lo tomó más como algo distendido, aunque llegó a tener un rol importante dentro de lo dirigencial debido a que hizo desembarcar al pádel amateur en Tucumán.
Lautaro Mambrini habló sobre su historia y hasta se animó a competir con los chicos de Después de 12.
El tucumano consiguió ascender al puesto número 1 en el ranking del Circuito Profesional de Pádel en el país, tras jugar un campeonato en la provincia de Santa Fe. Por si fuera poco, también representó a Argentina. "Jugué dos mundiales, fui subcampeón mundial y campeón Panamericano con la selección mayor, y dos veces campeón Panamericano en las categorías juveniles", afirmó.
Mambrini se muestra sin ningún tipo de pudor como un "adolescente atrevido" al momento del desafío con uno de los integrantes de Después de 12, pidiendo una cena como premio si sale vencedor, y después responde como todo un deportista de élite al mencionar que "el pádel es un deporte individual que se juega de a dos. Yo jugué con chicos que no compartía fuera de la cancha y lo hacía solo por el pádel", concluyó.