La Leptospirosis es una enfermedad producida por una bacteria que puede estar presente en la orina de ciertos animales como roedores, perros, vacas, cerdos, caballos y animales silvestres.
En su forma clínica, la leptospirosis se puede presentar de diferentes maneras: como síndrome de Weil que cursa con una patología en el hígado o riñón o bien, como un síndrome respiratorio (algo parecido a una neumonía). Además, se encuentra dentro de las enfermedades de aspecto febril y tiene aproximadamente entre siete a diez días de periodo de incubación.
La bacteria leptospira circula en el ambiente naturalmente a través de animales de diferentes especies y se mantiene particularmente allí por los roedores, inclusive la rata y el ratón de la casa. Es así que, la bacteria ingresa al organismo a través de las mucosas, principalmente conjuntival o bucal; es una enfermedad vinculada a la gente que realiza campamentos, a las inundaciones o a los pescadores.
¿Cómo se contagia?
Para padecer leptospirosis, en primer lugar se debe tener contacto con la orina de los roedores portadores. Para prosperar, la bacteria necesita que el ratón orine y ese fluido se encuentre en un lugar húmedo con cierta acidez y una temperatura adecuada. Esto se debe a que es una bacteria muy sensible a cualquier agente y necesita ciertos factores ambientales para que se pueda dar la transmisión desde la orina de la rata hacia la persona o hacia algún animal.
Por ello, para evitar la patología es vital en primer lugar, controlar la presencia de roedores en el hogar y sus alrededores. También, evitar los encharcamientos en los patios y no nadar en lugares de agua sucia o estancada como arroyos. Sería de gran ayuda, evitar la convivencia de diferentes especies de animales, como por ejemplo perros, gatos, chanchos o vacas, ya que allí también suele haber ratas y se pueden contagiar los animales, y posteriormente sus dueños.
Síntomas de la leptospirosis
Se trata de una enfermedad con espectro de síndrome febril inespecífico, es decir una fiebre sin foco. Al principio, el paciente cursa algo similar a un cuadro gripal fuerte y tiene fiebre por arriba de los 38 grados. Además, puede padecer un decaimiento general.
Recomendaciones para la prevención
- Evitar la inmersión en aguas estancadas; ya que pueden estar potencialmente contaminadas; y procurar que los niños no jueguen en charcos o barro.
- Cuando no se disponga de agua potable, clorar o hervir el agua para consumo humano y para lavar utensilios de cocina.
- Combatir los roedores (principales agentes de contagio) en domicilios y alrededores.
- Utilizar guantes y botas de goma para realizar tareas de desratización, desmalezado o limpieza de baldíos.
- Mantener los patios y terrenos libres de basura, escombros y todo lo que pueda ser refugio de roedores.
En áreas rurales
- Ante la aparición de abortos en los animales de producción, es necesario consultar al veterinario.
- Usar siempre calzado adecuado al caminar sobre tierra húmeda, guantes y botas altas en zonas inundadas o al atravesar aguas estancadas.
- Usar guantes cuando se realizan tareas de desmalezado y cosecha.
- En zonas endémicas, vacunar a los perros y las vacas.

