Este 28 de mayo se conmemora el Día Mundial del Cáncer de la Sangre. Las leucemias están entre las enfermedades oncohematológicas más frecuentes, aunque son de difícil sospecha porque sus síntomas tienden a ser algo inespecíficos: decaimiento, fatiga constante y fiebre, entre otros.
Existen distintos tipos de leucemia, según la clase de glóbulo blanco que se multiplica en forma descontrolada y según la forma de evolución de la enfermedad.
Fernando Piotrowski, director ejecutivo de la Asociación Leucemia Mieloide de Argentina (ALMA), charló en LV12 sobre esta jornada tan especial. "Hoy se conmemora un día de concientización sobre la importancia y el diagnóstico y los tratamientos eficaces en relación a los cánceres de la sangre. Por ejemplo, tenemos las leucemias, los linfomas, los mielomas", comenzó diciendo.
"En Asociación Leucemia Mieloide de Argentina (ALMA) nosotros nos enfocamos en todos los tipos de leucemias, tanto las crónicas como las agudas", comentó Piotrowski.
Las leucemias agudas son aquellas de avance rápido, que requieren ser diagnosticadas y comenzadas a tratar cuanto antes. La mieloide aguda, por ejemplo, que es la más frecuente de todas las leucemias, se trata con esquemas intensivos de quimioterapia, con internaciones prolongadas y la posibilidad de trasplante de médula ósea en un grupo de pacientes con características determinadas.
Piotrowski relató su situación personal y cómo se dio todo: "Yo soy paciente, fui diagnosticado con leucemia mieloide crónica en el año 2002. En el año 2006 conjuntamente con otros pacientes formamos la asociación ALMA, que está formada por pacientes para brindar asistencia emocional y práctica a otros pacientes con leucemia". Y agregó: "uno como paciente habla con su familia, con el médico, con amigos pero quien realmente te entiende lo que estás diciendo es alguien que tiene el diagnóstico. Esa persona, realmente entiende lo que le estas diciendo".
Por otro lado, resaltó la importancia que tiene el trato del profesional de la salud con quien padece la enfermedad. "La relación médico-paciente es primordial. Se necesita por un lado tener la suficiente confianza como para hablar absolutamente de todos los temas con el profesional de la salud, pero esa confianza y esa amistad, no impida que el profesional ejerza la autoridad cuando el paciente no hace las cosas bien".
Por último, explicó cómo impactó la aparición del coronavirus en el tratado de estas enfermedades. "Nadie sabía cuanto iba a durar el aislamiento, pero en un primer momento se suspendieron todas las visitas a los hospitales, los turnos, las obras sociales empezaron a trabajar con personal reducido y de manera remota y eso fue retrasando las primeras entregas de medicación. Después el miedo de los pacientes de salir a la calle, de ir al hospital por el temor al contagio que podía pasar fue retrasando tratamientos. Según un informe, bajaron un 16% las sesiones de quimio y en cuanto a las donaciones de sangre se estima que hubo un descenso del 80% de la cantidad de donantes", cerró.
¿Qué son las leucemias?
Las células sanguíneas son producidas por la médula ósea. A medida que se dividen y maduran, van transformándose en células sanguíneas de diferentes tipos. Cuando una de las células que va a formar glóbulos blancos cambia y se convierte en una célula de leucemia, ya no madura normalmente y, por lo general, se divide más rápido de lo normal. Las células leucémicas no mueren cuando deberían hacerlo, sino que se acumulan en la médula ósea reemplazando a las normales. En algún momento, éstas pasan de la médula ósea al torrente sanguíneo, incrementando el número de glóbulos blancos en sangre.

