El capitán argentino había llegado el sábado a la Argentina a raíz del fallecimiento de su padre, Jorge, pero pese a regresar hace unas horas a Norteamérica, fue incluido en la nómina cuando todo hacía pensar que se tomaría unos días para volver a las canchas. Cuando ingresó a la cancha en la segunda parte, con el encuentro 1-0 a favor de su equipo, recibió una ovación de todo el estadio. Lo mismo ocurrió en las primeras intervenciones que tuvo.
Durante el partido se lo notó muy activo: se asoció bien con sus compañeros y generó peligro, pero no pudo patear con claridad al arco porque la visita lo marcó muy bien. Aún así, tuvo su chance más clara con un tiro de esquina que se cerró, pero el arquero despejó con los puños y evitó el gol olímpico.
El rosarino había llegado a Rosario a última hora del sábado para rodearse de sus redes queridos en este momento tan doloroso y despedir a quien lo vio patear su primera pelota. Él y su familia le dieron el último adiós a su padre el pasado domingo en una ceremonia íntima en el cementerio El Prado, ubicado en Pérez, y pasó algunos días cerca de su madre Celia.
Sin embargo, anoche había emprendido regreso a Miami y finalmente decidió estar en el banco de los suplentes cuando nada hacía pensar eso. Incluso, este miércoles más temprano publicó una desgarradora carta de despedida para Jorge en la que puso en duda su continuidad en el fútbol. “No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más", aseguró.
FUENTE: TyC Sports