Catalán juró en el Salón Norte y, de esta forma, el Poder Ejecutivo instrumentó la creación del Ministerio del Interior través del decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) número 658/2025, y con el decreto 672/2025 designó a Catalán al frente de la cartera.
De esta manera, el Gobierno nacional formalizó la incorporación de Catalán al frente de una de las carteras clave para la relación entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales.
El funcionario ya tuvo su debut el jueves pasado, cuando de forma imprevista organizó el primer encuentro de la denominada mesa federal, en la que comenzó sentando a los aliados.
De este modo, el nuevo ministerio del Interior asume un rol central en la estructura del Ejecutivo, con competencias ampliadas que abarcan desde la gestión política interna hasta la política ambiental, el turismo y el deporte.
La decisión se fundamenta en la necesidad de “adecuar las previsiones de la referida Ley de Ministerios” para “una mejor gestión de las atribuciones asignadas al Poder Ejecutivo Nacional”.
El texto sostiene que la medida es “necesaria e impostergable”, lo que justifica el uso del mecanismo excepcional del DNU, al considerar “imposible seguir los trámites ordinarios para la sanción de las leyes”.
El decreto también redefine el rol de la Jefatura de Gabinete de Ministros, que ahora contará con un Vicejefe de Gabinete Ejecutivo con rango y jerarquía de ministro, en quien podrá delegar facultades específicas.
Entre las atribuciones del jefe de Gabinete, el DNU detalla una lista de 57 funciones, que van desde la administración general del país y la coordinación de los ministerios, hasta la intervención en la elaboración y control de la Ley de Presupuesto, la coordinación de relaciones con el Congreso y la supervisión de políticas científicas, tecnológicas y de innovación.
En cuanto al Ministerio del Interior, el decreto le asigna la asistencia al Presidente y al Jefe de Gabinete en todo lo relativo a la gestión política interno, la preservación del régimen republicano y federal, la promoción del turismo y el deporte, y la política ambiental.
Entre sus competencias específicas, se destacan la intervención en cuestiones institucionales vinculadas a derechos y garantías de los habitantes, la coordinación con provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la supervisión del Registro Nacional de las Personas, la organización de actos patrióticos y la gestión de políticas migratorias y de asilo.
El nuevo Ministerio también tendrá a su cargo la promoción y desarrollo de la actividad turística y deportiva, la administración del Fondo Nacional de Turismo, la coordinación del Consejo Federal de Turismo y la representación internacional en materia de turismo y deporte.
En el ámbito ambiental, la cartera será responsable de la formulación y ejecución de la política ambiental nacional, la gestión sostenible de los recursos naturales, la preservación de bosques y áreas protegidas, y la elaboración de planes de mitigación y adaptación al cambio climático.
El texto establece que “toda referencia normativa efectuada a la ‘Vicejefatura de Gabinete del Interior’ deberá entenderse referida al ‘Ministerio del Interior’”, y transfiere a la nueva cartera los créditos presupuestarios, unidades organizativas, bienes y personal que hasta ahora dependían de la Vicejefatura de Gabinete del Interior.