El 27 de agosto de 1920, se efectuó en la ciudad de Buenos Aires la primera transmisión radiofónica del país. Desde la terraza de su casa, el radioaficionado Enrique Susini, junto con tres amigos, transmitió Parsifal, de Richard Wagner. A días de cumplirse el centenario de este evento histórico para la radio en Argentina, LV12 Radio Independencia repondrá, a modo de homenaje, el popular radioteatro "El León de Francia".
Las emisiones serán desde este martes y se podrán disfrutar de lunes a viernes desde las 00:10. La obra, a cargo del elenco liderado por Armando de Oliva, tuvo su apogeo entre las décadas del 30 y el 40 en la provincia.
"El León de Francia" era un personaje que parecía inofensivo públicamente; pero, secretamente, era un heroico paladín de la justicia. Su amada era María Inés de Lorena, y el villano era Felipe de Borgoña.
Primera transmisión de radio: "los locos de la azotea"
“Señoras y señores, la Sociedad Radio Argentina les presenta hoy el Festival Sacro de Ricardo Wagner, 'Parsifal', con la actuación del tenor Maestri, el barítono Aldo Rossi Morelli y la soprano argentina Sara César, todos con la orquesta del teatro Costanzi de Roma, dirigida por el maestro Félix von Weingarten”.
Estas fueron las primeras palabras que un argentino –Enrique Susini– dijo frente a un micrófono de radio. Eran las nueve de la noche del 27 de agosto de 1920. Y aunque esa primera transmisión en el país, desde la terraza del Teatro Coliseo, sería escuchada por menos de 100 personas, marcaría un hito en la historia de la radiofonía mundial y cambiaría para siempre la vida cotidiana de los argentinos.
Enrique Susini, César Guerrico, Luis Romero Carranza y Miguel Mujica, quienes desde ese día fueron conocidos como “los locos de la azotea”, eran cuatro jóvenes del mundo de la medicina: el médico Susini, quien entonces tenía 25 años; y los otros tres, estudiantes de la Universidad de Buenos Aires: Mujica de 18, Guerrico y Romero Carranza de 22. Además de la carrera que habían escogido los unía otra pasión: eran radioaficionados entusiastas y creativos que soñaban con una radiofonía al servicio de la cultura. En ese momento no imaginaban que ese medio iba a transformarse en un verdadero fenómeno de masas.

