En ese sentido, explicó el rol fundamental de las doulas en el proceso: "Es una acompañante emocional de la mujer que está en la transición del parto, viste que antes había mujeres que acompañaban durante el parto, que podían ser o no madres, la partera o matrona son mujeres que tienen la capacidad y están entrenadas para el parto y cuidan el proceso porque tienen el conocimiento para acompañar a la mujer".
Díaz también hizo hincapié en la libertad de elección de la madre respecto al lugar y la modalidad del parto, destacando que existen alternativas cada vez más aceptadas dentro del sistema de salud: "La madre tiene derecho a decidir dónde quiere parir, porque el parto en casa no está prohibido, el parto en agua está siendo valorado en muchas instituciones de la Argentina, en Buenos Aires tenemos equipos, esto dejó de ser un tabú y pensar que solo tiene que ser en la casa, el parto en agua puede ser tanto en instituciones públicas como privadas".
Sobre el uso del agua durante el trabajo de parto, la especialista señaló que se trata de una herramienta que puede contribuir al bienestar de la madre y del bebé. En esa línea, explicó que elegir esta modalidad implica preparación y conocimiento, ya que puede favorecer la transición del recién nacido al mundo exterior, teniendo en cuenta que el desarrollo gestacional ocurre en un medio líquido.
Por último, aclaró el rol específico de la doula dentro del equipo de acompañamiento: "La doula no complementa nada porque es algo que la mujer elige, la ley dice que la mujer tiene derecho a estar acompañada entonces ella puede elegir el acompañamiento de una doula y no de un familiar o de alguien cercano, la doula no hace intervenciones, solo acompaña".
De esta manera, la profesional subrayó la necesidad de promover un enfoque más humano, informado y respetuoso del parto, donde la mujer sea protagonista de sus decisiones.