Omar de Felippe es técnico de Atlético Tucumán y ex combatiente de Malvinas. Con motivo de rememorar Día del Veterano y de los Caídos en la guerra de Malvinas, habló con LV12 Radio Independencia.
"Nosotros, los que salimos de hacer el servicio militar en Diciembre de 1981, al enterarnos de la toma de Malvinas por parte del Ejército Argentino, ya imaginábamos el desenlace. Sabíamos que si había algún conflicto bélico, la última clase que estaba haciendo el servicio militar iba a ser convocada. Por eso no me sorprendió que el día 9 de abril llegó un soldado al domicilio en el que vivía con mi madre y nos dejó una cédula de presentación para presentarme en el regimiento.", dijo el ex combatiente De Felippe.
El 3 de abril había cumplido 19 años luego del servicio militar argentino, pero Omar de Felippe insiste en que la sorpresa no fue tan grande para él. En cambio, si lo fue para su madre: "ella recibió ese telegrama que indicaba que tenía que hacer el servicio. Se largó a llorar. Traté de tranquilizarla. le dije que no pasaba nada".
"A eso de las 10 de la mañana me presenté porque todavía había amigos que estaban haciendo el servicio militar y el 10 y el 11 ya estábamos en Malvinas como parte del Ejército Argentino", puntualiza Omar.
Lo primero que sintió en el ejercito, cuando llegó, fue sorpresa. Esto no era el servicio militar. Todas las cosas que pasaron desde la salida del regimiento y la llegada a Malvinas fue un descubrimiento de lo que iba a pasar. "Todas cosas nuevas. Saber que uno está yendo a un conflicto bélico para el cual no está preparado porque uno no ha tenido experiencia pero el clima... el clima árido, seco, frío, nos fuimos adaptando a distintas situaciones para tratar de sobrevivir a la misma. Después de que fuimos entrando al pueblo, que lo vimos, a Puerto Argentino, ver cómo vivían, cómo nos miraba la gente.... la gente nos miraba con una actitud de asombro y de miedo por la cantidad de soldados que entraban caminando. Imagino que se deben haber sentido invadidos ellos también".
"Los últimos días, nos enviaron a otro lugar, a un kilómetro de Puerto Argentino, como todos los que estuvimos ahí, éramos bombardeados todos los días. Después nos enviaron a hacer un trabajo de contrataque y los últimos días de combate nos mandaron al frente", recordó De Felippe.
"Han pasado muchos años en la cual uno con la ayuda de la gente, y por como se toma las cosas uno también, ya hemos acomodado todo el tema de Malvinas y hoy uno vive la realidad que le toca que es la familia, el trabajo, disfrutar de las amistades y obviamente cuando nos juntamos con los veteranos hablar de todo lo que vivimos pero sobre todas las cosas es el hoy, como estamos hoy, escucharnos nos hace muy bien", dijo el ex combatiente.
Cuando volvieron estuvieron 48 horas en Campo de Mayo, tratando de entrar en una normalidad "que no teníamos por todo lo que habíamos vivido y visto, había un montón de cuestiones que se nos hacían difíciles para convivir en la sociedad. Eso uno lo empieza a entender con el tiempo. Nos llevó muchos años poder acomodarnos. El nivel de estrés fue permanente y muy duro. Hubo un trabajo muy difícil de cada uno. Fuimos escondidos. Hubo compatriotas que han tomado decisiones drásticas por las cosas que sentían. Yo he tenido mucha suerte de poder descargar todas esas cosas que tenía. Yo creo que si hubieran dado más atención y hubieran dado lugares como los he tenido yo a través del fútbol que me escucharan y poder largar lo que tenía... Hubiéramos salvado muchas vidas. Es importarte recordar Malvinas, sobre todo para nuestros compañeros", concluyó De Felippe.

