Sol Pérez enfrentó a la prensa el sábado a la tarde en medio del escándalo con Mónica Farro, quien la acusó de haberla agredido.
La discusión sucedió el viernes a la noche en el camarín de Sol. Según la versión de Farro, su compañera de la obra Veinte Millones amenazó con pegarle. La situación se desbordó, la ex chica del clima fue sacada del lugar por cuatro personas y decidió cancelar la función.
El sábado, entonces, en Implacables le preguntaron si es verdad que había pedido dejar de trabajar con Farro. "Yo no pido esas cosas. Solamente quiero tener un buen ambiente de trabajo. Peso 20 kilos menos de lo que bajé. Subí una foto y la gente me pone ‘tírenle un pedazo de carne’, algo que a mí jamás me pasó", comentó, y ante la insistencia de los periodistas, Sol se quebró. "Chicos, no la estoy pasando bien”, alcanzó a decir, en medio del llanto.
El jueves pasado se supo que hubo una fuerte discusión a los gritos entre Sol Pérez y Farro. “Son puteadas de tránsito, las mujeres somos un poco de levantar la voz… Fueron gritos pero nada grave”, intentó minimizar el hecho Carmen en diálogo con Implacables. Sin embargo, no fue tan así. Al día siguiente, como todos los viernes, Veinte millones tenía programadas dos funciones. La primera transcurrió con absoluta normalidad.
El público ya estaba sentado para presenciar la segunda, Carmen subió al escenario luego de varios minutos de retraso para anunciar que no se realizaría. Acompañada por Sebastián Almada, autor y director de la pieza teatral, la capocómica dio los motivos de la cancelación: “Sol Pérez no quiere salir a escena”. La joven dejó su camarín con todas sus pertenencias, demostrando que estaba dispuesta a renunciar a la comedia.
Mónica Farro aclaró lo sucedido.
Según su testimonio, el conflicto comenzó hace ya varios días: “Yo llegaba y saludaba a todo el mundo pero ella no me respondía. Cuando una persona no te saluda… Le fui a preguntar qué le pasaba. Soy una persona frontal: fui al camarín, estaba la vestuarista y otras personas: le pregunté si tenía algún problema. Y empezó a los gritos, pero con mi vida personal. No puedo decir los insultos porque son horribles”.
En ese sentido, la vedette uruguaya explicó: “Obviamente si vos me insultás yo te voy a responder, ¿pero a los golpes? Jamás. Ella se paró adelante mío y me decía ‘pegame, pegame’”.
“Carmen lo vio y me dijo ‘Mónica, te felicito porque no reaccionaste’. Lo vio Almada, lo vieron todos. En algún momento ellos saldrán a hablar. Te repito: estaba sentada en un sillón cuando ella me gritaba, me insultaba. Se metió con mi hijo, se metió con mis padres y le dije ‘de mi familia no hablás’. Dentro de los gritos que me decía, y los insultos, me dijo ‘tu hijo se fue porque le das asco y tu familia siente vergüenza por vos’”, aseguró.
“A ver, no te metas con mi familia ni con mi hijo. Esto es poco. La palabra ‘gato’ es lo mínimo que me dijo. Yo tengo sangre en las venas. Me paré en el sillón y le dije ‘de mi familia no hablás’. La agarraron entre cuatro personas y le dije a Carmen ‘quedate tranquila que no le voy a pegar’. Ella me decía ‘vení, pegame’”, detalló.

