"Fue una semana medio complicada para él, con mucha presión. Notamos un bajón, principalmente anímico, que le afectó la alimentación", aseguró Luque en diálogo con los medios.
"Decidimos venir a estudiarlo y ponerlo un poco mejor, lo hablé con él. La idea es dejarlo hasta optimizarlo. Está bien Diego, si quiere se para y se va. No es un cuadro grave ni de urgencia", explicó Luque y descartó: "Diego no entró con un cuadro de ACV".
Luque, además, descartó en el diálogo con la prensa que esta internación de Maradona tenga relación con las adicciones y explicó que no lo habría traido a este establecimiento. Además, aseguró que no tampoco tenía que ver con coronavirus.
"Lo vi desganado, más enojado, a veces no me quería recibir. No había que esperar a que pase algo grave", afirmó el médico y contó: "Diego perdió peso porque venía entrenando y alimentándose bien".
"Sé que él puede estar diez mil veces mejor. Traerlo acá ayuda, vamos a ver cuánto se queda. No está en una terapia intensiva. Mi idea es tenerlo al menos tres días y ajustar tratamientos que tenía previamente. No hay ninguna urgencia que se esconda ni nada de eso", agregó.
"Le dije que la idea era venir acá y me dijo 'tengo que dirigir el domingo'. Le dije que venga conmigo y va 'a estar para jugar'"”, cerró Luque.

