Así, Fernández se inclinó por uno de los nombres que sonaban con fuerza para integrar su equipo, aunque se lo mencionaba como posible negociador de la deuda.
Guzmán es colaborador del estadounidense Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía en 2001, y uno de los académicos en los que siempre se referenció Cristina Fernández de Kirchner al hablar sobre el endeudamiento externo, el rol del FMI -del cual es uno de sus críticos más acérrimos-, y la cuestión geopolítica internacional.
Días atrás, Guzmán propuso postergar por dos años el pago de intereses de la deuda soberana, mediante un acuerdo con acreedores y también estirar los plazos de pago para el capital de esos compromisos. La iniciativa va en línea con lo que viene esbozando Alberto Fernández de primero crecer para poder pagar.
FUENTE: Ámbito Financiero