El contexto no era menor. Horas antes, la madre de Wanda Nara había dicho en vivo que la relación entre Icardi y la China era pura conveniencia. “Él mismo me decía llorando que la China tenía olor. ¿Qué pasa, ahora no tiene más olor? La está usando para lastimar a Wanda, y ella lo usa a él por la economía. Es un negocio. Tengo mensajes donde él hablaba mal de ella. Sé lo que piensa”, había disparado Colosimo en sus apariciones mediáticas previas al viaje. Frente a esas afirmaciones, Icardi no recurrió a ningún comunicado ni a ninguna declaración pública. Su respuesta fue la foto con la actriz y cinco palabras.
La presencia de la China Suárez en ese vuelo fue otro de los elementos que captó la atención, dado que el viaje de Icardi a Milán tenía un componente familiar concreto: reencontrarse con sus dos hijas, que permanecen en Italia desde el robo que sufrió la casa de campo de Wanda el 19 de julio, mientras la conductora seguía la final del Mundial 2026 desde Nueva York. Que la actriz lo acompañara en ese contexto fue, para muchos, una señal adicional del lugar que ocupa en su vida cotidiana, más allá de las versiones que circulaban sobre la solidez del vínculo.
Los motivos del viaje, sin embargo, van más allá del reencuentro afectivo con sus hijas. La periodista Paula Varela explicó en Intrusos (América TV) que el traslado de Icardi a Italia tiene un componente legal de peso. Las hijas del futbolista y de Wanda no cuentan con pasaporte argentino vigente (el único documento con el que cuentan es el italiano, ya que son ciudadanas de ese país) y el juez Hagopián, que interviene en el caso desde Argentina, no tiene jurisdicción para exigirle al futbolista que tramite esa documentación en el consulado. “Como justamente las chicas no tienen pasaporte argentino, solo italiano, no entra en la jurisprudencia de Hagopián y no puede decidir ni pedir nada al Renaper”, precisó Varela.
La estrategia que Icardi estaría desplegando en ese viaje preocupa al entorno de Wanda. Según detalló Varela, el futbolista viajaría para tramitar los pasaportes italianos de sus hijas y, a partir de ese movimiento, evitar firmar el permiso de salida que permitiría a las niñas regresar a la Argentina. “La idea es hacerle los pasaportes italianos y de esa manera las chicas no tendrían por qué volver a la Argentina”, advirtió la periodista. Con ese documento en mano y estando las menores en suelo italiano, Icardi no estaría obligado a autorizar su regreso al país, lo que abriría un nuevo frente judicial en el ya extenso conflicto entre el futbolista y su exesposa.
La pareja había interrumpido unas vacaciones en Miami para emprender el viaje a Europa. El robo en la casa de campo de Milán —ocurrido, según trascendió, durante el entretiempo de la final del Mundial, mientras en la propiedad estaban Colosimo y cuatro de los cinco hijos de Wanda— aceleró los tiempos. Los delincuentes se llevaron pasaportes, permisos de viaje y otros objetos de valor, lo que dejó a las niñas sin documentación para moverse libremente.