"La preocupación principal es que, al pasar a ser medicamentos de venta libre, pierden la cobertura de la Seguridad Social. El paciente que antes los adquiría con el descuento de su obra social deja de tener ese beneficio", explicó.
Pastoriza aclaró que, pese al cambio de categoría, estos medicamentos seguirán comercializándose exclusivamente en farmacias. "Los medicamentos de venta libre no se venden en kioscos. En Tucumán nos rige la Ley 5.483, que establece que todo medicamento debe ser dispensado en una farmacia", remarcó.
En ese sentido, advirtió sobre un proyecto nacional que busca desregular la comercialización de algunos medicamentos. "Nos preocupa mucho porque cualquier medicamento, aunque sea de venta libre, tiene contraindicaciones y reacciones adversas. Al salir del canal legal se pierde la seguridad del origen y el control de la trazabilidad", sostuvo.
La titular del Colegio de Farmacéuticos también alertó sobre los riesgos de la automedicación y recordó que el asesoramiento profesional sigue siendo fundamental. "Hay medicamentos que pueden provocar somnolencia, otros son irritantes gástricos y el paracetamol, aunque es de venta libre, está asociado a daños hepáticos cuando se utiliza de manera inadecuada. Detrás de cada medicamento tiene que haber un asesoramiento farmacéutico", afirmó.
Además, recordó antecedentes ocurridos en el país con medicamentos adulterados comercializados fuera de los canales habilitados. "Ya pasó en la década del 90 con medicamentos que ingresaban desde Paraguay y generaron graves problemas. En la farmacia hay un profesional responsable de la conservación, el control de vencimientos y la trazabilidad de cada producto", indicó.
Finalmente, Pastoriza llamó a la población a actuar con responsabilidad. "No es solamente en beneficio del farmacéutico, sino por el cuidado de la propia salud. Comprar medicamentos donde corresponde y consultar a un profesional reduce los riesgos para los pacientes", concluyó.