Organizaciones, futbolistas, clubes y personalidades más importantes del planeta fútbol no se olvidaron y saludaron en sus redes sociales por el cumpleaños de uno de los futbolistas más importantes e influyentes de todos los tiempos
Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/CopaAmerica/status/1937344974095331764&partner=&hide_thread=false
Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/Newells/status/1937356360209064320&partner=&hide_thread=false
Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/FCBarcelona_es/status/1937420433168708004&partner=&hide_thread=false
"No hay duda, es el mejor de la historia"
Porque Inter Miami es un elenco de jugadores que en su día fueron extraordinarios, como Busquets, Luis Suárez o Jordi Alba, que siguen siéndolo alrededor de un jugador que ha conseguido transformar el 'soccer' para siempre. Un deporte que lleva décadas poniendo una semilla y regándola de dinero. No era la fórmula, la clave del éxito estaba en traer a un alquimista como Messi que cambió el modelo de negocio y es el gran artífice de que el Mundial de Clubes se juegue en EEUU, con Miami como una de sus sedes principales.
Solo en su debut, Apple TV superó el millón de suscriptores en cuestión de días y en la Major League Soccer se han fijado tarifas diferentes en función de si juega o no el argentino, con alzas que superan el 500%, hasta los 690 dólares, en el caso de las entradas más caras de la competición regular de EEUU. Un dispendio que, en el fondo, no es para seguir el fútbol, solo para Messi. En el triunfo de Inter Miami en el Hard Rock Stadium había una legión de camisetas rosas, pero todas con el '10'. Ni siquiera una pequeña alternancia para Luis Suárez.
"No hay duda de que Messi es el jugador más grande de la historia y así lo demuestra lo sucedido estos años. Estamos entusiasmados. ¡Un campeón del mundo! Eso es inigualable. Nos ha permitido salir del maldito agujero en el que estábamos", declara a este medio Nicolás Abad, portavoz de Siege, el grupo de animación de un club que se creó antes incluso del propio club. Eso se debía al fuerte interés que había en Miami, con una amplia comunidad latina, la gran consumidora de este deporte en EEUU. Inter Miami pasó de ser un equipo modesto a ganar la Leagues Cup 2023, llegar a la final de la US Open Cup y competir en el Mundial de Clubes 2025.
No a la jubilación dorada en Arabia, sí al sueño americano
El duopolio que ha marcado el fútbol en las últimas décadas se dividió en dos caminos lucrativos, pero opuestos culturalmente. Cristiano Ronaldo se convirtió en el embajador de Arabia mientras que Messi optó por hacer realidad el sueño americano. Ambos han tenido tentaciones cruzadas. En mayo, el argentino firmó como embajador de turismo saudí y durante este Mundial se ha reactivado el interés por parte de Oriente Próximo para provocar un último baile del argentino a razón de 220 millones al año.
Sin embargo, no hay felicidad equiparable a la que ha obtenido en una ciudad que se ha rendido a sus pies. En el aeropuerto de Miami hay una tienda exclusivamente dedicada a vender camisetas con su nombre, que son las únicas que se cuelan en las tiendas de deportes, junto a las de los Dolphins y los Florida Panthers, flamantes campeones de la Stanley Cup, pero a los que el público del Hard Rock Stadium dio la espalda en el descanso. Ofrecieron su título mientras riadas de aficionados iban a consumir palomitas, 'hot dogs' y bebidas a precios astronómicos.
Messi ha hecho la ciudad suya la ciudad, algo que se ve en la impronta de locales como The Amalfi Llama, un local que ofrece la 'MilaMessi', una especialidad que reproduce la milanesa, plato nacional de Argentina, inspirada en la receta de Celia Messi, la madre del '10'. Este local se encuentra en Aventura Mall, situado muy cerca de donde la FIFA ha dispuesto su hotel. Es una marca muy potente de la que todos han querido sacar provecho. Otra alternativa culinaria es el 'Sándwich Messi' que se ofrece en los Hard Rock.
El sueño sigue: un nuevo campo para Inter Miami
El argentino ha sido el turbo de una urbe que ha cambiado notablemente desde la pandemia. Messi compró una mansión en Fourt Lauderdale, donde tiene sede la ciudad deportiva de Inter Miami. El importe de la misma, según agentes inmobiliarios de la zona, fue de 10,75 millones de dólares. Su mera presencia provocó la revalorización de los inmuebles de la zona, que pasaron, en algunos casos, de los siete a los 25 millones.
Los hoteles más cercanos al Chase Stadium, donde Inter Miami juega sus partidos, así como otras zonas premium, registraron alzas de entre el 12% y el 18% en tarifas promedio cuando Messi juega como local. Dentro de nada lo hará en el Miami Freedom Park, un novedoso complejo situado cerca del aeropuerto internacional que permitirá explotar aún más la imagen y el patrimonio que el jugador dejará cuando ya decida no vestir la camiseta rosa de Inter. Una elástica que ha roto las reglas de patrocinio y diseño de la MLS para convertirse en una joya de marketing.