Rojas está acusado de homicidio triplemente agravado por el vínculo, por mediar violencia de género y por el empleo de arma de fuego, en concurso real con homicidio agravado por el uso de arma de fuego, ambos delitos en calidad de autor. “Hoy se firmará el requerimiento de apertura a juicio”, afirmó Agüero. Al fundamentar la continuidad de la medida cautelar, la representante de la Fiscalía sostuvo que los riesgos procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación justifican el pedido de prórroga.
La auxiliar de fiscal también destacó la gravedad de los episodios investigados: “Fueron dos hechos cometidos en forma consecutiva, el primero de ellos en la vía pública y a plena luz del día, y el segundo en el propio domicilio de la víctima”.
Al comunicar su resolución, la jueza interviniente avaló todo lo reclamado por la acusación pública. Rojas permanece privado de su libertad desde diciembre del año pasado y, desde el inicio de la causa, está alojado en la Comisaría de Lastenia. Por ese motivo, la magistrada también ordenó su traslado urgente a un complejo penitenciario, ya sea Villa Urquiza o Benjamín Paz.
La teoría del caso
El viernes 19 de diciembre de 2025, a horas 13:00 aproximadamente, en circunstancias en que Bustos se encontraba caminando por la vereda oeste de la calle principal del barrio La Pila de Delfín Gallo, Cruz Alta, fue interceptada por su expareja, Rojas, quien se movilizaba en un automóvil Fiat Palio. En ese momento, el imputado descendió del vehículo y comenzó a agredir verbalmente a la mujer e inició un forcejeo, intentando ella defenderse con un paraguas. A continuación, valiéndose de una relación asimétrica de poder y sometimiento sufrida por la víctima en razón de su vulnerabilidad como mujer, con el claro propósito de causarle la muerte, Rojas extrajo un arma de fuego tipo revólver calibre 32 y efectuó disparos en contra de Bustos, impactando en el tórax y en la cabeza, para luego darse a la fuga hacia la ruta provincial 303. En tanto, Bustos fue trasladada al Caps de la zona, donde falleció por un cuadro de shock hemodinámico ocasionado por las graves heridas ocasionadas por arma de fuego.
Seguidamente, alrededor de las 13:15 horas, Rojas se dirigió en el mismo auto hasta la casa de Roque Francisco Lucero, ubicada en la intersección de calles Rawson y Corrientes del barrio Aeropuerto, en Banda del Río Salí. Al llegar se bajó del rodado e ingresó a la propiedad, donde comenzó a agredir verbalmente a Lucero y a su pareja. Luego, con intenciones de quitarle la vida al hombre, en la entrada de la vivienda (al lado de la puerta de ingreso), extrajo el arma de fuego que portaba y efectuó disparos contra la humanidad de Lucero, quien falleció en el lugar por un traumatismo encéfalo craneano grave por heridas de arma de fuego, para finalmente darse a la fuga del lugar.