Desde el Mediterráneo, Salerno describió el desarrollo de la travesía y la incertidumbre sobre el arribo: “Hace una semana que estamos navegando y tuvimos una semana previa de entrenamientos, así que estoy hace dos semanas fuera de Argentina. No sabemos bien cuándo será la llegada, el plan sería llegar rumbo a Palestina que es difícil de llegar”.
En ese sentido, advirtió sobre los riesgos del operativo, en medio del conflicto bélico: “La intención es llegar, sabemos que hay una guerra en curso y que el estado genocida de Israel tiene un poder militar que es mucho mayor que de esta flotilla, así que es una posibilidad la interceptación. La intención es que vuelvan las movilizaciones, que hubo grandes huelgas en los puertos bloqueando todas las salidas de materiales para Israel y que los ojos del mundo se vuelvan a posar sobre Gaza”.
La profesional también remarcó la grave situación sanitaria que atraviesa la población palestina: “Yo soy médica y la situación de salud de Palestina es muy brutal, y yo milito en una corriente internacional que tomamos esto como una tarea que sea un impulso para que se den huelgas y movilizaciones en todo el mundo en contra del genocidio”.
Por último, destacó la participación argentina dentro de la misión, subrayando el carácter diverso de la delegación: “Somos 12 argentinos, es una delegación muy importante con representantes del Frente de Izquierda, ambientalistas, activistas en derechos humanos, periodistas independientes; es un gran orgullo, nosotros levantamos la bandera de lucha del pueblo palestino”.
La iniciativa busca visibilizar la crisis humanitaria en Gaza y reactivar la movilización internacional, en un contexto marcado por la tensión y el conflicto armado.