La violencia de género es la mayor lacra de las sociedades democráticas. Las múltiples violencias que se ejercen contra las mujeres son visibles, pero la tolerancia social impide ponerles freno: prostitución, trata, acoso sexual y por razón de sexo, maternidad subrogada, brecha salarial, agresión sexual fuera y dentro de las relaciones de pareja, golpes, destrucción moral, humillaciones, torturas. todo en un marco de violencia simbólica que permite su legitimación.
La violencia vicaria es la más cruel y despiadada porque causa un daño irreparable y destruye a la mujer.
¿Qué es la violencia vicaria?
Susana Ruberto, referente de la Asociación MAMI Argentina, explicó en LV12 que "cuando la mujer logra salir de la violencia de género, el hombre ejerce violencia a través de una interpósita persona, por lo general son los hijos, es decir, los usa para seguir violentando a la mujer".
Esto se puede dar por el no pago de la cuota alimentaria o quedándose con los hijos. "Asociado a esto, empiezan a poner denuncias en cantidad. La mujer se siente vulnerada porque acaba de salir de situaciones de violencia. Se encuentra con todo este tipo de periplo judicial, en donde estos señores contratan estudios de abogados y las mujeres recurrimos a los gratuitos".
El rol de la Justicia
Ruberto indicó que "el problema está en el Poder Judicial porque tardan años en investigar. Cualquiera puede hacer una denuncia falsa, el problema es por qué no se investiga cuando llega la denuncia y se deja que esto avance. A la violencia vicaria la sostiene la violencia institucional", cerró.

