Stola sostuvo que los avances logrados por el feminismo generan resistencia en algunos espacios porque interpelan privilegios históricos. En ese sentido, fue crítico con quienes cuestionan las luchas por la igualdad: “Estos personajes chantas son activistas machistas, ellos se han sentido interpelados y cuestionados porque las mujeres en su lucha y con el feminismo como expresión política van logrando cada vez más libertad. No los agrede, no está luchando contra Agustín Laje, quiere una sociedad diferente, que a nadie lo jodan por ser varón o mujer, por su identidad de género, por sus deseos sexual y a su vez haya justicia social; todas son palabras que a ellos les molesta”, afirmó.
Al referirse a las distintas manifestaciones del machismo, el especialista señaló que los femicidios representan la expresión más extrema de una problemática mucho más amplia: “Es cierto que no son todos los hombres pero es siempre un hombre, pero estamos hablando de una violencia extrema”, expresó.
En ese contexto, mencionó que existen formas de violencia menos visibles que suelen naturalizarse en la vida cotidiana. “Hay una violencia que no se reconoce como tal que es la violencia simbólica, que es algo así como una energía que nos une a todos los varones y nos coloca en una situación de superioridad en relación a las mujeres y los cuerpos feminizados por el patriarcado”, explicó.
Además, remarcó que muchos hombres no se identifican con quienes ejercen agresiones graves, aunque consideró que persisten prácticas sociales que sostienen desigualdades. “Es cierto que hay hombres que no se sienten identificados con aquellos que ejercen violencia extrema, pero todos estamos sosteniendo la dominación masculina”, sostuvo.
Durante la entrevista, Stola advirtió sobre las consecuencias que estas conductas tienen en la vida cotidiana de las mujeres y cómo afectan su bienestar emocional desde edades tempranas.
“Todas las mujeres, sean niñas, adolescentes o adultas, han vivido un momento de profunda incomodidad producida por un varón. Todas las estadísticas muestran eso y los varones no aparecemos en estadística”, señaló.
Finalmente, indicó que expresiones aparentemente inofensivas también forman parte del problema. “Aunque sea un chiste descalificativo, esos actos es mantener la violencia”, concluyó.