Rusia se clasificó a las semifinales del repechaje, donde quedó emparejado con Polonia e iba a ser local de ese cruce este 24 de marzo, aunque el pasado lunes la FIFA y la UEFA excluyeron a los rusos de todas sus competiciones, como reacción a la invasión de Ucrania.
Además, la Federación Rusa pedirá por todos sus equipos, incluyendo masculinos y femeninos, para que retornen a los torneos correspondientes y le solicitará un "proceso acelerado" al TAS, debido a la cercanía con la fecha del choque ante Polonia.
En contraparte, Polonia siempre se manifestó en contra de jugarlo en territorio ruso y luego escaló en el pedido de la suspensión de su rival bajo el amparo de la invasión a Ucrania.
La FIFA decidió este lunes eliminar a Rusia y sus clubes de toda competencia internacional “hasta nuevo aviso”, según comunicó oficialmente este lunes.
El consejo de la FIFA (compuesto por los presidentes del organismo y de las seis confederaciones) había anunciado el domingo: “Se aplicarán medidas adicionales en un futuro próximo si la situación no mejora rápidamente”. Y la resolución llegó muy rápido, luego de la presión impuesta por el Comité Olímpico Internacional (COI), que más temprano había “sugerido” que ningún atleta ruso o bielorruso fuera aceptado en una competencia internacional.
El comunicado conjunto entre la FIFA y la UEFA establece la suspensión de las selecciones rusas y también de los clubes que participan de las competencias internacionales. En este caso, el único que quedaba en carrera era Spartak de Moscú, que debía enfrentar a Leipzig (Alemania), en los octavos de final de la Europa League.
Rusia viene de ser anfitrión del Mundial y buscará continuar en carrera para estar en Qatar 2022, del 21 de noviembre al 18 de diciembre.

