Nahir Galarza salió de prisión y visitó a su abuela en Gualeguaychú
La joven condenada a prisión perpetua en 2018 recibió un permiso especial para abandonar momentáneamente el penal de Paraná.
Nahir Galarza fue autorizada a abandonar momentáneamente la Unidad Penal Nº6 de Paraná, provincia de Entre Ríos, donde cumple prisión perpetua desde 2018 por el homicidio de Fernando Pastorizzo. La Justicia se lo concedió por razones humanitarias, para visitar en Gualeguaychú a su abuela materna, quien padece una enfermedad oncológica.
La visita, que se extendió durante aproximadamente una hora, contó con un fuerte operativo de seguridad, bajo la supervisión de agentes penitenciarios de la Unidad N°6, donde está alojada, y transcurrió sin incidentes.
Un permiso poco habitual en el sistema penitenciario
Las salidas transitorias por motivos humanitarios, como la concedida a Galarza, son muy poco frecuentes en las prisiones argentinas, ya que requiere un análisis particular de la situación médica de la abuela.
Este permiso, de carácter excepcional, busca salvaguardar el derecho a mantener vínculos familiares en casos críticos, bajo un protocolo de vigilancia estricta para evitar cualquier filtración o altercado. El manejo fue reservado "por ser un caso mediático, tratamos de manejarlo con la mayor discreción posible para evitar cualquier tipo de disturbio”, señaló una autoridad penitenciaria sobre el traslado.
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Nahir Galarza había asesinado de dos disparos a su exnovio, Fernando Pastorizzo, durante la madrugada del 29 de diciembre de 2017
Su vida en prisión
Actualmente, la interna -privada de la libertad desde los 19 años- cumple las normas y participa en actividades laborales y de capacitación en la unidad.
Condenada en 2018 por homicidio calificado por el vínculo, está alojada en un pabellón de la única cárcel para mujeres de Entre Ríos con otras seis internas. Solo comparte tiempo con el resto de la población en el patio del penal.
En el último año, Galarza recibió el título de operador preventivo en Salud Mental, un paso intermedio de la formación en Psicología Social que aspira a finalizar en breve. “Le encanta la carrera, le enseñó a tener empatía, a sentir lo que siente el otro. La ayudó mucho”, remarcaron. Las temáticas en las que le gustaría profundizar son las adicciones, la violencia de género y el maltrato infantil. “No sabe si la dejarán ejercer en la cárcel, pero no se desanima”, indicaron.
Al mismo tiempo, la joven asiste a talleres de yoga y meditación del Arte de Vivir y da clases de gimnasia en la unidad, tras recibirse de personal trainer.