«En Netflix encontré un lugar para mis películas» dice George Clooney que en su séptimo título como realizador, se suma a los nombres que acuden al streaming como vehículo para un material antes limitado al círculo independiente.
El actor y director recordó cuando visitó la Argentina y confesó que estuvo en quiebra durante mucho tiempo antes de recaer en Netflix. Su vida en pandemia: lavar platos y cambiar pañales.
En tiempos de pandemia, sin posibilidades de viajar para realizar las entrevistas de rigor, estas se hacen de manera remota. Algunas por teléfono, otras por Zoom, como la que ofrecieron, one on one, con George Clooney sentado en su mansión en Los Angeles.
Hay algunos mitos alrededor de la vida George Clooney (59), protagonista de la nueva película para Netflix: que Michelle Pfeiffer, Nicole Kidman y Sandra Bullock -compañeras de elenco en algunas de sus películas- le ganaron una apuesta por un total de US$130.000, porque el soltero aseguraba que nunca se casaría.
Que en los últimos 25 años de su vida se corta el cabello a sí mismo.
Que por su papel en Cielo de medianoche, que también dirigió, y que Netflix estrena el miércoles 23 de diciembre, bajó 13 kilos y a poco de empezar a rodar fue internado por una pancreatitis.
Que eligió al nieto de Gregory Peck, Ethan, para interpretar a su personaje -un científico que en un futuro cercano queda aislado en el Ártico cuando la vida en la Tierra se ve amenazada de extinción- cuando era joven.
Que los médicos que le realizaron hace poco una operación menor en su cuello descubrieron que tenía artritis.
Lo que no es mito es que Clooney es un tipo afable, con el que uno puede dialogar de cualquier cosa, que se muestra siempre simpático, que tiene un buen humor a toda prueba y que, también, sabe reírse de sí mismo. Y hacer sentir que, en vez de una entrevista formal, todo se trate de una conversación.
¡Hey Pablo! -arranca la conversación-. Estoy bien, hombre, ¿cómo estás vos?
-¿Qué conocés de la Argentina?
-Sé de tu país, de tu cultura, espero que no me hagas un cuestionario de preguntas sobre eso, pero se sobre todo ello. Estuve allí hace un tiempo.
-¿Cuánto hace?
-¿Diez años supongo? Diez años… Es rica la comida italiana que hacen allí, también…
-¿Es solo mi impresión, o tomaste la decisión de actuar menos, o solo en los filmes que dirigís, o, de otra manera, decidiste dedicarte más a vivir tu vida?
-Sí, es cierto, estoy actuando menos, no es enteramente mi decisión, a veces en parte es porque los papeles no están apareciendo… Sabés, estoy envejeciendo, soy más grande que los personajes que solía interpretar, las cosas también cambian y tenés que dar con los roles adecuados. Y, entonces, éste era un personaje adecuado para mí y era una gran oportunidad para actuar, y si hubiera más a menudo este tipo de roles, les saltaría encima en un minuto.
-¿Cuántos guiones tenés en tus manos, te llegan, no sé, en una semana?
-El año pasado me llegaron 80 guiones para dirigir. Eso es una mentira… Hay muy pocos proyectos en los que a mí me gustaría meterme y pasar, dedicarles un año, un año y medio de mi vida. Es difícil encontrar proyectos que te gusten, que te entusiasmen, con los que te relacionás.
-Debido a la pandemia, ¿editaste la película en tu casa en Los Angeles?
-Sí, aquí mismo (dice, y señala hacia su espalda, donde se ve un enorme cortinado dorado, que tapa una pantalla). Esta es mi sala de proyección, y pusimos todo el equipamiento para editar atrás, y trabajé con mi editor, que estaba en su departamento, y con el supervisor de efectos, que estaba en Inglaterra, y cuando compusimos la música para el filme, Alexandre Desplat (Oscar por La forma del agua) estaba en París, las grabaciones de la música se hicieron en Abbey Road, en Inglaterra. A veces me despertaba a las 5 de la mañana, para escuchar cómo iba la música… Fue complicado, fue muy diferente a como estábamos acostumbrados a hacerlo…

