En un mes signado por las enfermedades y muchos decesos, el té de ruda es una de las infusiones más esperadas cada 1 de agosto “para alargar la vida”.
Como una manera de fomentar esta antigua práctica, el mercado Armonía es uno de los lugares donde se concentran las ventas de ramitas verdes “recién cortadas”. Los especialistas en la venta de hierbas tradicionales aprovecharon la ocasión para ofrecer la ruda a viva voz por las dudas alguien se olvidó de comprar o la fecha haya pasado inadvertida. Si bien señalaron que hubo muchas personas que compraron ruda macho, afirman que de a poco la tradición va quedando en el olvido. A eso se suma el hecho de que mucha gente tiene la planta en su casa y de ahí la utiliza y reparte a los vecinos.
Real o no, depende de la creencia de cada uno. Para preparar el té de ruda hay que utilizar únicamente las hojas y nunca más de una docena por cada litro de agua. Hay que hervir el agua con las hojas y luego dejar reposar entre cinco a diez minutos antes de colarlo.
Se debe tomar una taza de la infusión por persona, para poder alejar todos los males del cuerpo y de esta manera la gente alarga un año más de vida.
Este día se honra a la Pachamama (Madre Tierra), como nutriente de la fecundidad de los campos y de la buena cosecha, resabio de la mitología incaica y trasladada a las comunidades del Noroeste Argentino. Además, marca el momento en que el invierno comienza a retroceder en búsqueda de la primavera.
La ruda se caracteriza por un olor muy penetrante y a la cual la creencia popular le atribuye propiedades mágicas y terapéuticas. Entre las primeras, las de alejar la mala suerte, por lo que es común verla en jardines o macetas.
Entre las propiedades está su acción sedativa y es altamente utilizada para combatir la ansiedad, el insomnio y el estrés.
Adicionalmente tiene propiedades anti-espasmódicas que, junto a su acción sedante, ayuda en trastornos digestivos y dolores estomacales, como cólicos.-

