La histórica pugna entre Roger Federer y Rafael Nadal que tiñó las grandes definiciones del tenis entre las décadas del 2000 y 2010 parecía haber encontrado un equilibrio inquebrantable: ambos eran héroes, ninguno villano, y su caballerosa rivalidad dentro de la cancha se amalgamaba perfectamente con una amistad creciente fuera de ella. Por ello, la irrupción en el mapa de Novak Djokovic, un jugador de estilo diferente, le ha costado al serbio un mote de malo de la película que ni los hitos que fue logrando -para candidatearse como el mejor de la historia- han logrado quitarle.
Novak Djokovic manifestó no sentirse "querido" como Nadal o Federer
"Siempre me sentí como un niño no deseado", comentó Novak Djokovic al mencionar su carrera comparada con la de Roger Federer y Rafael Nadal.

