Se realizan trabajos de limpieza, acondicionamiento del terreno y apertura de accesos sobre el terraplén paralelo al Canal Sur–Nueva Esperanza, que forma parte del sistema de intervención.
El proyecto, que será financiado en partes iguales por el Municipio y la Provincia, contempla la adecuación del Canal Sur Nueva Esperanza y la mejora del Canal Norte Alejandro Heredia. En conjunto, ambas intervenciones abarcan aproximadamente 3.000 metros lineales de canales.
El secretario de Obras Públicas municipal, Claudio Bravo, recorrió la zona:“Ya estamos trabajando en la obra, que consiste en dos canales de desagüe: el Canal Norte, que está a unos 400 metros de donde se está trabajando actualmente, y el Canal Sur, que corre paralelo al canal provincial. Entre ambos suman aproximadamente 1.500 metros cada uno”, detalló.
Detalles del proyecto
Uno de los puntos centrales del proyecto es la demolición de alcantarillas existentes que resultaban insuficientes y obstaculizaban el paso del agua. En su reemplazo, se construirán nuevas estructuras de mayor capacidad. “Las alcantarillas actuales eran de escaso tamaño y funcionaban como un embudo que no dejaba salir el agua de los barrios más comprometidos. Las vamos a reemplazar por alcantarillas de 4 metros de ancho por 2,20 de alto, lo que va a permitir una mayor capacidad de escurrimiento”, precisó el funcionario.
En el Canal Sur Nueva Esperanza se reconstruirán tres alcantarillas y se realizarán trabajos de perfilado, profundización del cauce y limpieza integral. En tanto, en el Canal Norte Alejandro Heredia se intervendrán dos cruces, además de tareas de desmalezamiento, excavación, estabilización con pedraplén y acondicionamiento de márgenes.
Según explicó Bravo, la obra forma parte de un plan más amplio para atender la problemática hídrica en la capital. “Esta es una de las primeras obras del plan de emergencia hídrica y apunta a mitigar las inundaciones en uno de los sectores más críticos, que tiene muy poca pendiente y dificultades para evacuar el agua”, subrayó.
En esta etapa inicial, los trabajos están enfocados en garantizar las condiciones necesarias para el avance de la obra sin afectar la circulación en la zona. “Lo que estamos haciendo ahora es la limpieza del canal y la apertura de calles para que puedan ingresar las máquinas y también para no interrumpir el tránsito de los vecinos y de quienes trabajan en el lugar”, indicó.
El plazo estimado de ejecución, según aclaró Bravo, es de seis meses, aunque podría acortarse si las condiciones climáticas acompañan. “No pudimos iniciar antes por las lluvias, que dejaban el terreno sin condiciones para el trabajo de maquinaria. Ahora esperamos avanzar con mayor ritmo y, si es posible, terminar en menos tiempo”, sostuvo.
El secretario de Obras Públicas municipal también destacó que ya se resolvieron interferencias técnicas, como la presencia de infraestructura subterránea en la zona. “Se verificaron todas las interferencias, como el paso del mineroducto de Minera Alumbrera, y está todo previsto para no generar inconvenientes”, informó.
Impacto social
El ingeniero Bravo remarcó el impacto directo que tendrá la obra en los vecinos de numerosos barrios del sector sur de la ciudad. “Hay zonas que han llegado a tener hasta un metro y medio de agua en episodios de lluvias fuertes. Esta intervención busca dar una solución estructural y traer tranquilidad a los vecinos”, recalcó.
Por último, explicó que la Secretaría de Obras Públicas del Municipio tendrá a su cargo la inspección y control de los trabajos, en coordinación con la Provincia, en el marco de una intervención que busca dar respuesta a una problemática histórica de la zona sur de San Miguel de Tucumán.