Se publicó un estudio científico en la revista Journal of Research & Applied Medicine sobre el primer test de evaluación del olfato con aromas de Iberoamérica para uso médico y aprobado recientemente por la autoridad reguladora argentina, ANMAT.
El test fue desarrollado en nuestro país por el Laboratorio Cassará con la colaboración de la médica otorrinolaringóloga Stella Maris Cuevas, especialista en alergia, y alteraciones del olfato y gusto, miembro de la Federación de Sociedades de Otorrinolaringología (FASO) y expresidenta de la Asociación de Otorrinolaringología de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (AOCBA). En este marco LV1 Radio Independencia se contactó con la otorrinolaringóloga.
Causas de la pérdida del olfato
"Es un sentido químico sumamente importante en la vida diaria, en la cotidianeidad que estaba subestimado e infravalorado incluso por los propios colegas. Uno tiene que saber que cualquier virus ya sea coronavirus, el virus de la gripe o el virus del resfrió te pueden dejar sin olfato, el tema es que el olfato ante la presencia de un virus se pierde de manera súbita y abrupta", explicó la especialista.
"Hay presencia de tumores cerebrales que generalmente son benignos: lo que pasa es que al crecer, van empujando estructuras y dentro de las mismas está el sentido del olfato y la tercera es la virosis. Entonces, uno tiene que saber que todo lo que le pasa al paciente es subjetivo", agregó.
Antecedentes
"En Europa existen modelos ya desde hace mucho tiempo que miden el olfato, el problema es que se trata de olores que no son nuestros. Yo personalmente me formé en Mallorca y cuando comencé a trabajar en olfato exclusivamente me traje un set que se llama Más 24, tiene 20 olores y estudian el nervio olfatorio y cuatro que estudian el nervio trigémino porque intervienen los nervios. El trigémino es el que estudia las sustancias turgentes como por ejemplo el vinagre", contó.
Y continuó: "Yo estaba convencida que en vez de preguntar cómo respira el paciente, el otorrino le debería preguntar cómo huele. Entonces, si tenemos un fibroscopio para ver cualquier tipo de obstrucción que hace que el paciente respire mal, tenemos que tener un kit de olfato para ver cómo está oliendo esa persona, tenga o no un tipo de problema".
Un dispositivo médico para optimizar el tratamiento
"Es por eso que presentamos un diseño y tratamos de hacer un kit mucho más pequeño con solamente 15 olores de los cuales 13 estudian al nervio olfatorio, uno no tiene absolutamente nada, pero con ese olor que no tiene nada el paciente puede decir si hulo y a partir de eso podemos decir que el paciente está con una espantome, que es la presencia del olor que el paciente siente cuando es irreal", informó.
En esta misma línea añadió: "Esto nos va a dar una métrica en donde nos va a orientar acerca de donde estamos parados, si de los 15 olores no olió absolutamente nada estamos ante una anomia, si olió 3 estamos ante una hiposmia grave, si olió 7 estamos ante una hiposmia leve y si olió 5 estamos frente a una hiposmia moderada".
"Esto sirve porque a partir de este momento y del interrogatorio sabemos qué diagnostico le vamos a dar a ese paciente y si nos basamos en el más 24, pero tenemos una diferencia importantísima, el más 24 solamente se estudió en pacientes sanos, nosotros estudiamos en pacientes sanos y en pacientes enfermos y lo evidenciamos", finalizó.

