La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) aprobó una resolución que reafirma el compromiso internacional con la soberanía, independencia, unidad e integridad territorial de Ucrania y exige un alto el fuego inmediato, total e incondicional, al cumplirse ayer cuatro años desde el inicio de la invasión rusa.
La medida obtuvo el respaldo de 107 países, 51 abstenciones y 12 votos en contra, incluida Rusia, y representa un nuevo posicionamiento del organismo frente a las repercusiones globales del conflicto.
La resolución advierte sobre el impacto de la guerra en la estabilidad regional e internacional y manifiesta una profunda preocupación por el incremento de los ataques rusos contra civiles y la infraestructura energética, lo que ha intensificado la crisis humanitaria. Desde el inicio de la invasión, más de 15.000 civiles han muerto y más de 41.000 han resultado heridos, y millones han debido abandonar sus hogares y requieren asistencia humanitaria, según la ONU.
Por otro lado, la situación de los menores es especialmente grave: más de 3.200 niños han muerto o resultado heridos y aproximadamente un tercio de los menores ucranianos permanece desplazado, mientras 2,2 millones necesitan ayuda humanitaria.
El texto reclama la liberación de prisioneros de guerra, la excarcelación de personas detenidas ilegalmente y el regreso de civiles deportados a la fuerza, incluidos menores, con el objetivo de restablecer la confianza y avanzar hacia una paz “amplia, justa y duradera”, basada en el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.

