De acuerdo al reciente informe de la Binuh, entre los 1.223 asesinatos reportados en ese lapso hay al menos 106 ejecuciones extrajudiciales perpetradas por funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.
También reveló que parte de las víctimas fueron niños menores de 10 años, a los que se acusaba de ser supuestos informantes de grupos pandilleros.
En la actualidad, los menores de edad representan alrededor del 50 por ciento de los miembros de los grupos delictivos que los ven como el único medio viable de supervivencia, en medio de la crisis social y económica que vive Haití.
Según el organismo de la ONU, las pandillas y grupos delictivos ofrecen dinero, teléfonos móviles, motocicletas u otros bienes, así como reconocimiento social para aquellos que acepten unirse a ellos.
Además añadió que recurren a amenazas de muerte contra los menores o sus familias, dejándolos sin más opción que convertirse en pandilleros.