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El conflicto en Medio Oriente impulsa subas en el precio de los granos

La escalada del conflicto elevó las cotizaciones de soja, maíz y trigo en los mercados internacionales, impulsadas por el encarecimiento de la energía y la incertidumbre geopolítica

La continuidad del conflicto bélico en Medio Oriente generó movimientos alcistas en distintas cotizaciones de los commodities. En ese escenario, los granos y los aceites vegetales registraron subas en los principales mercados globales.

Para la Argentina, uno de los principales exportadores agrícolas del mundo, este contexto abre una ventana de oportunidad por mejores precios internacionales, aunque con un condicionante clave. La oferta disponible de algunos cultivos es limitada tras la última campaña, por lo que el impacto en exportaciones podría ser más moderado que en otros ciclos.

Uno de los principales factores detrás de este movimiento es el aumento en el precio del crudo. El petróleo de referencia internacional, el Brent Crude, superó en la noche del domingo los USD 120 en medio de las tensiones en zonas clave para el transporte de energía en el Golfo Pérsico y el Mar Rojo. Fue el valor más alto del commoditie desde 2022.

En las ruedas posteriores, el precio recortó parte de esa suba y volvió a ubicarse en la zona de los USD 90 a USD 100 por barril. Sin embargo, el encarecimiento del insumo impactó directamente en la cadena agrícola, ya que eleva los costos de producción, transporte, insumos y fertilizantes. Desde el comienzo del conflicto, el precio del petróleo se ajustó en un 28 por ciento.

Más allá del efecto energético, el conflicto también encarece la logística internacional. El aumento en el precio del combustible y de los seguros marítimos presiona sobre los costos de flete, lo que termina trasladándose a los mercados de granos y a la dinámica del comercio global.

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En ese contexto, la soja opera con subas en el mercado internacional. En la Chicago Board of Trade, el contrato de futuros con entrega en mayo de 2026 cotiza en torno a los USD 440 por tonelada, el valor más alto desde mayo de 2024.

El maíz también muestra movimientos positivos. En el mismo mercado, el contrato con entrega en mayo de 2026 cotiza alrededor de los USD 180 por tonelada.

El trigo, en tanto, acompaña la tendencia alcista. Los futuros del trigo duro de invierno con entrega en mayo de 2026 se ubican en USD 230 por tonelada en el mercado internacional.

El impacto también se observa en los derivados de la oleaginosa. El aceite de soja, estrechamente vinculado al mercado energético por su uso en biocombustibles, registró subas en línea con el petróleo. En el mercado internacional, los futuros con entrega en mayo de 2026 cotizan en torno a 67,05 centavos de dólar por libra, con una mejora cercana al 0,84 por ciento.

El factor fertilizantes y el impacto en la Argentina

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario advirtió que el foco de los mercados está puesto en el Estrecho de Ormuz, el punto geográfico clave que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y constituye la principal salida para las exportaciones de potencias energéticas como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak y Qatar.

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Según la entidad rosarina, por esa vía fluye cerca del 25% del comercio marítimo de petróleo y alrededor del 20% del comercio mundial de Gas Natural Licuado (GNL). Este último es un insumo crítico para el agro, ya que explica cerca del 80% del costo de producción de la urea, el principal fertilizante para el campo. “El estrecho es la llave de paso de un tercio del comercio internacional de fertilizantes”, advirtió la BCR, al señalar que cualquier restricción en esa zona obliga a redirigir cargas y encarece de manera significativa los fletes y los seguros marítimos.

El impacto es particularmente relevante para la Argentina, ya que cerca del 50% del consumo de fertilizantes del país es importado, lo que vuelve al sector especialmente sensible a los movimientos del mercado internacional. De hecho, en 2025, la Argentina importó más de USD 2.000 millones en fertilizantes, un aumento del 38% respecto del año previo. Parte de ese salto se explicó por una parada técnica de la planta de Profertil -la única productora de urea del país- y por el temporal que afectó a Bahía Blanca, donde se encuentra la planta de la productora de fertilizantes.

De acuerdo con datos de la Asociación Civil Fertilizar y de la Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos, maíz y trigo concentran cerca del 70% del consumo de fertilizantes del país, mientras que la soja explica alrededor del 8%, principalmente a través del uso de fosfato monoamónico.

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