La reapertura estuvo acompañada por una misa celebrada por el arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez, que marcó el regreso de las actividades en el templo.
Durante el acto, Jaldo estuvo acompañado por su esposa, Ana María Grillo; la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla. También participaron la ministra de Educación, Susana Montaldo; el ministro de Salud, Luis Medina Ruiz; la fiscal de Estado, Gilda Pedicone de Vals; y el secretario general de la Gobernación, Federico Nazur.
Estuvieron presentes, además, el presidente del Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán, Fernando Juri; la ministra subrogante del Ministerio Pupilar y de la Defensa, Marta Contreras Cuenca; y el secretario de Gobierno, Raúl Albarracín.
La actividad contó también con la participación de la secretaria de Culto, Roxana Díaz; el presidente del Ente Tucumán Turismo, Domingo Amaya; y la arquitecta Olga Paterlini de Koch, integrante de la comisión de puesta en valor del templo.
Jaldo destacó el trabajo realizado para recuperar el edificio y puso en valor la tarea de la comisión encargada de su recuperación. “Quiero felicitar a quienes trabajaron, se esforzaron y tomaron la decisión de reconstruir este templo con características muy especiales”, sostuvo.
El gobernador destacó que la intervención buscó recuperar el edificio respetando sus características originales. “Muchas gracias a la comisión que llevó adelante la reconstrucción de esta iglesia y de este templo”, expresó.
En este sentido, reconoció las gestiones realizadas por la intendenta Rossana Chahla. Señaló que la jefa municipal convocó a empresas, particulares y al Gobierno provincial para avanzar con la recuperación. “Fue ella quien golpeó varias puertas, interesó a varias personas y también interesó al Gobierno de la provincia”, afirmó.
El gobernador consideró que la reapertura del templo representa un hecho histórico para Tucumán. Recordó que la Iglesia San Francisco permaneció cerrada durante ocho años por problemas edilicios.
“Este 4 de octubre va a quedar y va a ser parte de la historia que ya tiene esta iglesia”, sostuvo.
Jaldo señaló que el templo atravesaba problemas estructurales que generaban riesgos para el edificio. En ese sentido, destacó que las obras permitieron intervenir antes de que esos problemas provocaran daños mayores. “Por eso no solo se la reparó, sino que se la reparó a tiempo”, afirmó.
El valor histórico del templo
Durante su intervención, Jaldo destacó el vínculo de la Iglesia San Francisco con distintos acontecimientos de la historia argentina. Señaló especialmente su relación con la Batalla de Tucumán y el proceso que culminó con la declaración de la Independencia.
“Esta iglesia tuvo que ver mucho con la historia de nuestra patria argentina”, sostuvo.
A su vez, recordó que el templo aportó mobiliario utilizado durante el Congreso de 1816. También señaló que la iglesia funcionó como hospital para soldados heridos durante la Batalla de Tucumán.
Jaldo sostuvo que estos antecedentes forman parte del patrimonio histórico que los tucumanos deben valorar. “No podemos desconocer la importancia que ha tenido el norte argentino, pero puntualmente Tucumán, en la declaración de la Independencia”, afirmó.
También recordó el papel que, según su exposición, tuvo el gobernador Bernabé Aráoz durante la Batalla de Tucumán. Jaldo vinculó esa decisión con la permanencia del Ejército del Norte en la provincia.
El gobernador también mencionó la devoción a la Virgen de la Merced y su vínculo con el triunfo del Ejército del Norte. Destacó que el templo forma parte de una historia que excede su dimensión religiosa.
“Por eso creo que los tucumanos, en momentos históricos como el que hoy estamos viviendo, debemos valorar esta reapertura”, afirmó.
Finalmente, agradeció a quienes participaron de la recuperación del edificio. También convocó a valorar el aporte de Tucumán a la construcción de la República Argentina. “Valoremos lo que somos y lo que hemos significado en el presente y en el pasado”, expresó.
Chahla destacó el trabajo conjunto
Chahla, destacó el trabajo realizado para recuperar el templo. También vinculó la reapertura con el año jubilar dedicado a San Francisco de Asís.
“Este año jubilar de San Francisco de Asís, el día de San Francisco, poder reabrir las puertas para que la gente pueda ver el proceso es realmente maravilloso”, sostuvo.
Chahla agradeció especialmente a Olga Paterlini y al equipo de especialistas que intervino en la recuperación. También destacó la participación de profesionales de arquitectura y estructuras.
La intendenta explicó que durante su gestión se retiró el cerco de obra de la fachada. Además, señaló que se realizaron más de 35 pruebas para determinar el color adecuado.
“Estas cosas no se hacen solas, sino con muchas voluntades, pero además de voluntades, trabajo”, afirmó.
Chahla indicó que todavía resta recuperar parte del patrimonio artístico del templo. Para esa etapa se trabaja con especialistas de Tucumán y Buenos Aires.
También adelantó que el templo tendrá horarios de misa coordinados con el Arzobispado. La Municipalidad analiza además incorporar una guía turística para explicar la historia del edificio y su claustro.
La intendenta destacó la participación de empresas privadas en el proceso. Entre ellas mencionó aportes para trabajos de iluminación y otras intervenciones.
La comunidad franciscana acompañó la reapertura
Fray Emilio Andrada, integrante de la congregación franciscana y llegado desde Córdoba para la ocasión, expresó su emoción por la reapertura.
“Lo primero que siento es una gran emoción de ver rostros conocidos de hace ocho años”, manifestó.
El religioso destacó el trabajo realizado durante este período por la Comisión de Patrimonio. Según explicó, la comisión mantuvo la consulta con la orden franciscana durante las distintas etapas de intervención.
“En ningún momento dejaron de pedir autorización a la orden para todo lo que hicieron”, señaló.
Andrada también fue consultado sobre la posibilidad de que los franciscanos regresen a Tucumán. Consideró que actualmente es una posibilidad lejana, aunque no descartó que pueda concretarse.
“Todo depende de las vocaciones religiosas que ingresen a la orden y que perseveren”, explicó.
La reapertura de la Iglesia San Francisco permitió recuperar las actividades religiosas en el templo después de ocho años. El proceso de recuperación continuará con trabajos vinculados al patrimonio artístico del edificio.