Pampita Ardohain y Juan Pico Mónaco afianzan su relación paso a paso. Sin embargo, de tanta mesura, este último fin de semana tuvieron un paso en falso. ¿Qué pasó? Pues bien, a continuación la historia. El sábado a la mañana, la ¿pareja? arrancó muy temprano en la casa de la modelo. El tenista había llegado con un par de valijas porque a la tarde debía emprender un viaje y Caro le ofreció una habitación para que actúe de baulera. Cuando estaban por salir de paseo, advirtieron la presencia de algunos fotógrafos en la puerta. De ahí en más, por sus cabezas sólo pasó la manera de evadirlos.
Claro, se olvidaron un detalle fundamental: conectar la alarma del hogar. Partieron raudamente en el vehículo del tandilense contentos de haber evitado los flashes, pero recibieron un llamado inesperado. La gente de la empresa de seguridad les avisó que la policía estaba en su casa porque la alarma, al no ser conectada, se había activado automáticamente. "Cabecita de novia", sería la frase más popular para caracterizar a la modelo.
Regresaron al domicilio y, entre risas, Mónaco les dijo a los paparazzi si le habían puesto un GPS para encontrarlos siempre. Estos les respondieron que si ellos posaban para las cámaras "el circo" se terminaba rápidamente, sin embargo los dos personajes no se prestaron para ello. Luego de solucionar el tema de la alarma, Pampita y Pico abandonaron el lugar con destino incierto... bueno, no tan incierto porque horas después los fotógrafos los volvieron a encontrar.
Ese "destino incierto" era la costanera. Allí se detuvieron para almorzar junto con amigos. Luego de la sobremesa, Mónaco partió rumbo a su Tandil natal y de ahí hacia Mar del Plata. El domingo, Pampita aprovechó el día para llevar a sus hijos al cine y luego, sin los picos del tenista, se juntó con amigos para disfrutar de buena música. El lugar elegido fue GEBA, donde dijo presente en el Personal Fest 2016. A pesar del tropezón por el episodio de la alarma, la relación avanza a pasos agigantados.
Fuente Infobae

