La escultura será trasladada especialmente desde la capilla de la Casa de Ejercicios Espirituales y Museo Brocheriano en Villa Cura Brochero -previo un riguroso proceso de restauración y acondicionamiento- para presidir la Eucaristía que se realizará en la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA).
Lejos de ser una imagen tradicional, el "Cristo Pobre" guarda una profunda historia teológica y pastoral gestada por el propio José Gabriel del Rosario Brochero.
La talla de Jesucristo crucificado fue concebida con una fisonomía muy particular: el Cura Gaucho pidió expresamente que tuviera rasgos serranos, tez morena, cabello oscuro y las facciones típicas de los habitantes de la región. El objetivo era que los pobladores locales pudieran reconocerse en el rostro de Jesús, logrando una cercanía espiritual más íntima.
Desde la inauguración de la Casa de Ejercicios Espirituales en 1877 en la entonces Villa del Tránsito, esta escultura de madera presidió incontables retiros ignacianos y momentos de oración comunitaria.
La figura del "Cura Gaucho" (1840-1914) marcó a fuego la historia cordobesa por su entrega absoluta a las periferias. No solo guio espiritualmente a su pueblo, sino que impulsó un desarrollo material monumental: construyó más de 200 kilómetros de caminos en las Altas Cumbres a lomo de mula, escuelas, acueductos e iglesias.
Su incansable labor social -que incluyó asistir a los enfermos durante la epidemia de cólera de 1867 y convivir con afectados por la lepra hasta contraer la enfermedad- lo llevó a los altares de la mano del papa Francisco, quien lo canonizó en octubre de 2016.
Ahora, el traslado de esta reliquia hacia la capital cordobesa para la misa de León XIV reviste un fuerte simbolismo, emulando aquellas históricas e intrépidas travesías que el Santo Cura realizaba para evangelizar las sierras.