Papelonazo: el blooper de dos conductores de noticiero hablando de la sonda Juno

El grosero error y el entusiasmo de los presentadores peruanos generaron la risa generalizada en las redes y el video se volvió viral. Más tarde realizaron sus respectivos descargos en Facebook, con un poco de bronca y otro de humor. Video.

Se sabe que la televisión en vivo suele ser propensa a furcios y errores, pero lo que ocurrió en las últimas hora en un noticiero de Perú fue mucho más allá. Mientras los conductores Armando Canchanya y Mariella Patriau presentaban la noticia de la llegada a Júpiter de la sonda Juno, mencionaron que la misión estaba tripulada y de allí en más comenzaron con una seguidilla de elogios a los supuestos astronautas y otras consideraciones increíbles.

Inmediatamente, el video se volvió viral y las redes explotaron con la noticia.

"Han estado encerrados allí (en la nave) cinco años", comienza diciendo Canchaya. "Sí, así es", reafirma Patriau y habla de los astronautas que están "años lejos de sus familias" para lograr la meta y sigue con palabras eleogiosas para varios segundos.

Cuando son advertidos por la producción de que se trataba de una sonda "no tripulada", la conductora salió al cruce con un gracioso "igual nos emociona". Más tarde, Patriau emitió un comunicado en su Facebook pidiendo disculpas y Canchaya publicó un divertido video en el que se ríe de la situación. "Con Mariella Patriau preparándonos para que todo salga bien en nuestra próxima misión periodística", dice mientras desenfunda un sable láser. Aplausos por tomarse las cosas con humor.

Mariella Patriau publicó este comununicado a través de su cuenta de Facebook.

"Hoy en la mañana, en el noticiero que conduzco en RPP, tuve un lapsus desopilante. Acababa de llegar la sonda Juno a la orbita de Júpiter y desde el switcher nos pidieron a Armando y a mí leer la noticia. Entre los datos que estaban en el gorro de la nota, se apuntaba que habían sido cinco años de misión, lo que hizo suponer a Armando que la nave llevaba tripulación y que ésta había pasado todo ese tiempo en el espacio. Así me lo comentó. Y yo me dejé llevar. De puro volada. Sí, a veces pasa. Pasa en la vida real y también pasa en la tele.
 
Mandé un emocionado speech acerca de los astronautas que abandonan sus hogares para dedicarse a viajar por el cosmos. Y en medio de mi sentido discurso, fui interrumpida por mi productora Rubí, quien por interno me informaba que la sonda Juno no iba tripulada. 
De inmediato rectificamos la información e incluso bromeamos con Armando que habíamos estado un poco en la luna. Y se acabó el programa. Todo esto fue al borde de las 8 de la mañana.

Pido mil disculpas por el error. Con sincera humildad. Y lo asumo de manera totalmente personal. La verdad, al momento de llegar al estudio es imposible haber leído los 80 encabezados de notas que incluyen la pauta del programa y haberlos investigado todos. Por lo general, suelo estar al tanto de la actualidad peruana e internacional pero también soy humana y hay cosas que se me pueden escapar. 
¿Esto me define como periodista? No.
 
He tomado con buen humor las bromas que me han hecho desde temprano a raíz de este asunto.
He comentado, retuiteado y puesto me gusta¨ a varias que me han parecido ingeniosas, divertidas y hechas con respeto y buena onda. Los que sí llaman mi atención son aquellos tuiteros y facebukeros dispuestos más al escarnio y al agravio que a la crítica constructiva. Como si una enorme frustración contenida encontrara una feliz expiación gracias a la desventura ajena. En estas últimas horas, más de uno ha aprovechado para llamarme ignorante, bruta, mala periodista, calabazona, mediocre y muchos insultos más. 
Algunos de ellos demasiado groseros como para reproducirlos aquí. Por supuesto, todos mis aplicados detractores han resultado ser expertos en sondas espaciales, procedimientos de la NASA y los enigmas de Júpiter. Bien por ellos. Sólo he bloqueado a los faltosos.

No me quejo, por si acaso. Soy personaje público desde hace años. Trabajo en la tele demasiado tiempo como para saber que la carne viene con hueso. Y me he equivocado lo suficiente además como para sentirme infalible. Me equivoco. Igual que todos. No pertenezco a esa especie que cree que porque sale en la televisión se convierte en alguien superior. Al contrario, cuando fallo, mi error se multiplica por miles de televidentes. Y al día siguiente hay que estar otra vez allí, dando la cara. Sin perder la sonrisa".

Fuente La Voz del Interior

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