Unos 20 delincuentes, encapuchados y dotados con armas largas, llegaron a bordo de varios vehículos e irrumpieron de manera simultánea en tres bancos y una casa de cambio de divisas en la ciudad paraguaya de Santa Rita, de donde lograron llevarse una suma de dinero que todavía no fue determinada. Investigan si había entre los atacantes integrantes del Primer Comando Capital de Brasil.
Fuentes policiales y de la Fiscalía indicaron que los delincuentes detonaron explosivos que destruyeron parte de las instalaciones y las bóvedas de las sucursales de los bancos Familiar y GNB. Los investigadores sospechan que fue allí donde se apoderaron de dinero en efectivo, aunque hasta el momento las autoridades no pudieron establecer el monto del botín.
En diálogo con la radio ABC Cardinal, el director de la Policía Nacional de Alto Paraná, comisario José Vega, indicó que más de 20 personas equipadas con explosivos y armas largas perpetraron el ataque entre la 1:00 y la 1:30 de la madrugada de este martes.
"Se llevaron dinero en efectivo", indicó Vega, quien aseguró que loos delincuentes se dieron a la fuga tras perpetrar este robo comando que duró entre 10 y 15 minutos.
La banda también ingresó a una sede de Ueno Bank, donde redujo a un guardia de seguridad y a un empleado. Además, atacó la casa de cambios Santa Rita, donde los investigadores hallaron explosivos que no llegaron a detonar.
El golpe comando, digno de una película de Hollywood, dejó algo más que daños materiales en la ciudad de Santa Rita. Según describió una vecina al portal Misiones Online, cuya vivienda está pegada al edificio del Banco Familiar que fue asaltado, vivió momentos de terror junto a su familia mientras los delincuentes hacían estallar la sucursal para acceder a la bóveda.
En su relato, la vecina detalló que el ataque los sorprendió a todos mientras dormían profundamente. Además, explicó que el terror se multiplicó por un detalle: la habitación principal de la vivienda comparte pared con la bóveda del Banco Familiar, la cual fue elegida por los asaltantes para colocar las cargas de dinamita.
Al despertarse por el ruido de las primeras ráfagas y las explosiones en la calle, la familia decidió abandonar la habitación y corrieron a refugiarse en el baño, ya que se trataba del ambiente de donde estaban sucediendo las detonaciones.
Desde ese lugar escucharon cómo caían partes de la estructura y cómo la onda expansiva hacía temblar los cimientos de la casa. Cuando el ruido de los disparos y la fuga de los delincuentes finalmente se apagó, el esposo de la mujer salió a revisar los daños y descubrió que el impacto del ataque había afectado seriamente la vivienda.
En medio del caos y con la llegada de los primeros refuerzos de la Policía Nacional, los agentes ingresaron al área afectada por las explosiones y encontraron al dueño de la vivienda revisando los daños entre los escombros, una situación que despertó sospechas en los primeros momentos del operativo. Los efectivos lo redujeron preventivamente y lo trasladaron a la comisaría local mientras se intentaba determinar su vínculo con el hecho.
Tras varias horas de averiguaciones, la Policía y la Fiscalía revisaron los datos aportados por vecinos y la declaración de la esposa del hombre, Rocío González. Finalmente, las autoridades confirmaron que se trataba de una víctima civil afectada por el ataque y ordenaron su inmediata liberación.
Según un reporte de la Policía Nacional, poco antes de los atracos, cuatro efectivos policiales realizaban un patrullaje en el centro de Santa Rita a bordo de un vehículo, cuando fueron "sorprendidos y rodeados" por un grupo armado.
Uno de los policías fue tomado como rehén momentáneamente y los otros tres agentes intercambiaron disparos con los asaltantes, sin que ningún policía resultara herido, según detalló el informe policial. Además, relataron que durante su huida el grupo incendió dos vehículos en diferentes puntos de la ciudad.
"Estamos hablando de una organización grande, importante, con mucha logística", aseguró el comandante de la Policía Nacional, César Silguero, quien destacó que el asalto a las cuatro entidades fue un "hecho único".
En declaraciones a radio Ñandutí, el ministro del Interior, Enrique Riera, reveló que investigan si existen brasileños involucrados, al señalar que "el estilo" del ataque con explosivos se parece al usado por la banda Primer Comando de la Capital (PCC).
Hasta el momento se han identificado a dos sospechosos, ambos paraguayos con órdenes de captura pendientes, informó la fiscal del caso, Rocío González, en diálogo con la radio ABC Cardinal.
Tras el golpe, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo en la zona para intentar localizar a los responsables y determinar con precisión cuánto dinero lograron llevarse.

