Con 90 años, Pedro Lucas, el ermitaño del Puente del Indio en San Pedro de Colalao, eligió vivir en una cueva desde hace más de 60 años. Caza en la zona y tiene una pequeña huerta de lo que vive. No quiere dejar este lugar por nada del mundo, un lugar mágico y de extrema tranquilidad.
Tras 1 hora y media de caminata, a unos 40 minutos del centro de la villa turística, y con un poco más de 1.700 metros de altura, el periodista Edy Cifre, llegó hasta el Puente del Indio para conocer a Pedro.
Totalmente alejado de la realidad y de la civilización, Pedro confiesa que a veces sale de noche a cazar para tener más éxito. "Ando con la linterna para poderlos agarrar pero son más pícaros que nosotros. No tengo luz, teléfono, ni nada, para no hacer ruidos".
En cuanto a leyendas de la zona, contó que "varios han visto espantos, aquí sale un bicho como gente pero no se sabe que es. Yo he descubierto este bosque, los animales son amigos míos y no nunca tuve miedo, no lo conozco al miedo", cerró el nonagenario.

