En diálogo con LV12 Radio Independencia, Augusto Cortez, encargado del Banco de Pelucas del Siprosa, destacó el trabajo que realiza el sistema público de salud en la confección de pelucas destinadas a pacientes oncológicas.
“Hace más o menos 8 años que está funcionando y en este tiempo ya vamos entregando más de 7 mil ejemplares a pacientes con tratamiento quimioterápico”, indicó.
El responsable explicó que la iniciativa busca atender no solo la parte médica, sino también el aspecto emocional y estético de las pacientes.
“Nosotros lo que hacemos es acompañar en la parte estética a las pacientes. Con respecto a la peluca hacemos un contrato más un garante que se hace cargo también de la peluca y sobre eso le entregamos una peluca a la paciente de forma gratuita”, señaló.
Cortez remarcó la importancia de este acompañamiento en la vida cotidiana de las personas que atraviesan un tratamiento: “Aunque una paciente lleve bien el tratamiento quimioterápico, verse sin cabello puede generarle depresión. Además, comprar una peluca implica un costo elevado. Por eso existe el Banco de Pelucas, que brinda este recurso de manera gratuita a través del Ministerio de Salud”.
Respecto a la elaboración, explicó el procedimiento: “Para poder confeccionar una peluca necesitamos como mínimo 30 centímetros de cabello. El tipo de cabello puede ser con color, natural o con procesos químicos, es decir que tenga un alisado, una decoloración y en nuestro taller lo preparamos para poder realizar una peluca”.
El funcionario comentó además que todo el cabello llega gracias a la solidaridad de la gente: “En nuestro taller también realizamos la parte del corte y la gente llega hasta nosotros gracias al boca a boca, por eso el cabello que recibimos siempre es por donación”.
Donaciones
Sobre cómo colaborar, detalló: “El taller funciona en Italia 1919, dentro del área de Infraestructura del Siprosa, y recibe donaciones de lunes a viernes, de 8 a 13. Se pueden entregar mechones de cabello o realizar colectas, todo aporte suma”.
Y subrayó: “Es fundamental que la gente se acerque y done porque el cabello es nuestra materia prima y sin eso, no podemos ofrecerle la peluca a nuestras pacientes”.
En relación al tiempo de entrega, Cortez explicó que el objetivo es personalizar cada pieza: “Como requisito nosotros pedimos una foto y con eso nos damos cuenta si la persona tiene el cabello lacio, ondulado, con color o natural y tratamos de hacer la peluca lo más parecido a lo que tenía para que no se sienta incómoda. Tratamos de cuidar todos esos detalles para que la paciente se sienta contenta”.
Por último, destacó la intimidad con la que se lleva adelante la entrega: “El taller es grande y contamos con una parte reservada para la paciente, algo muy íntimo donde entra la persona que le va a aplicar la peluca y la paciente. Se trata de generar un ambiente de intimidad para que se sienta tranquila y no observada”.

