Abogados de internos del penal de Villa Urquiza denunciaron ante la Justicia presunto tráfico de celulares. Ellos sostienen que guardiacárceles montaron una estructura para "venderles" o "alquilarles" los aparatos a los presos. La institución desmiente los hechos.
Como medida preventiva, desde marzo, los detenidos no reciben visitas. Para estar en contacto se acondicionó las cabinas telefónica en el penal y permitieron que los reos tengan un celular.
Para ellos los familiares debían presentar la documentación correspondiente. Y serían los responsable de cada unidad de guardarlos y entregar dos o tres veces en la semana a cada interno.
Los denunciantes son: Silvia Furque, Manuel Pedernera y Gustavo Flores. Los letrados apuntan a un mercado negro manejado por los guardiacárceles. "Son ellos los que venden. No pueden decir que los arrojan porque se dañarían", dijo la letrada y agrega, "el problema no termina ahí: le cobran una suma de dinero para que no se los quiten en las requisas".
Por su parte Morales sostiene que el problema supera el ingreso ilegal de drogas a la cárcel. "Esto se debe a la falta de controles", agrega.
Esteba Zaracho, subsecretario de Asuntos Penitenciarios dijo en La Gaceta que desconoce el tema, "será la Justicia que determine la veracidad", cerró.

