Con la toma de Afganistán por parte de los talibanes, uno de los grupos más contemplados en cuanto al peligro que significa para ellas es el de las mujeres, sobre todo las periodistas que sacan a la luz las peores consecuencias de uno de los tipos de regímenes más temidos del mundo. Por ello, el sector amenazado por los antecedentes sufridos se refugian para evitar los peores castigos.
Quien avisó en comunicación con LV12 Radio Independencia sobre el peligro que conlleva el nuevo contexto en Afganistán fue la coordinadora de la Alianza Global de Medios y Género (GAMAG, por su sigla en inglés), Aimée Vega Montiel: "en los meses anteriores se registraron ataques, amenazas contra mujeres periodistas. Son ellas quienes documentaron a través de reportajes, notas informativas y crónicas las violaciones de derechos humanos por parte del régimen talibán".
"A principios de este año, en el primer trimestre, cuatro mujeres periodistas fueron víctimas de femicidios por parte de grupos insurgentes que se atribuyeron los crímenes asociados al ejército islamista"
"Podemos identificar cómo lo que hemos advertido, que demanda una atención específica en términos de seguridad para las mujeres periodistas, se cumple. Es el hecho de que ellas son violentadas por el ejercicio de su libertad de expresión y por el hecho de ser mujeres", prosiguió en su denuncia Vega Montiel.
Por otra parte, manifestó: "en el último año llevamos adelante un proyecto dirigido a poner luz sobre las mujeres periodistas en países como México, Irak y Afganistán, los países de acuerdo con las Naciones Unidas con registros más elevados de violencia contra esas profesionales".
"Nuestra compañera que lidera la investigación en Afganistán, que logró salir unos días antes del país, documenta que uno de los tipos de violencia más frecuentes en mujeres periodistas en ese país es la violencia sexual", agregó la comunicadora.
Vega Montiel le adjudicó al confinamiento por coronavirus un retroceso en las políticas de contención: "fue muy desafortunado porque los gobiernos dejaron de poner la atención en asuntos esenciales como la protección de las mujeres periodistas en el mundo, en Afganistán es radicalmente peor. En el último año se registró la caída de 300 mujeres periodistas de una comunidad de por sí super pequeña, ya sea por censura de los medios o autocensura".
"El acceso a la información es un derecho humano, es un problema que demanda la atención y la denuncia por parte de toda la sociedad. Las violaciones a los derechos humanos de las mujeres periodistas tienen una afectación directa a los derechos humanos de toda la ciudadanía", se expidió.
Por último, denunció que "hay muchas mujeres periodistas escondidas, son quienes pusieron luz sobre las atrocidades cometidas por este grupo. Temen que de ser encontradas sean asesinadas o secuestradas por los talibanes para ser explotadas".

