Diez regiones de Perú, entre ellas Lima y la vecina El Callao, entraron en cuarentena estricta por dos semanas, en medio de un repunte de los contagios de coronavirus, escasez de oxígeno medicinal y demoras en la llegada de vacunas al país, informó la prensa local.
El confinamiento abarca a Lima -tanto al área metropolitana de la capital como al departamento que la rodea-, a la vecina provincia El Callao y a los departamentos Áncash, Apurímac, Huancavelica, Huánuco, Ica, Junín y Pasco, consideradas como de “alerta extremo” en materia de propagación del virus.
En esas regiones -que concentran alrededor de la mitad de la población del país-, hasta el 14 de febrero están limitados los desplazamientos fuera de las viviendas, salvo para caminar una hora por día y para compras de primera necesidad en comercios que podrán recibir clientes solo hasta 40% de su capacidad, mientras los restaurantes y los bares solo podrán despachar para llevar o a domicilio.
Entre las actividades exceptuadas de esas restricciones figuran agricultura, pesca, acuicultura, energía, hidrocarburos, minería, industria manufacturera, construcción, clínicas, farmacias, veterinarias, el transporte por ferrocarril, la navegación y la reparación de automotores y vehículos no motorizados, según la agencia de noticias Andina.
El presidente Francisco Sagasti sostuvo esta mañana en un mensaje a la nación que “esta cuarentena es diferente” porque “es focalizada, permite funcionar a las actividades esenciales” y “atiende a la salud física y mental de las personas”.
Admitió, no obstante, que “la reducción de la actividad económica disminuirá el crecimiento” y agregó que “para compensar, el gobierno distribuirá un bono de 600 soles (unos 165 dólares) a 4,2 millones de hogares”.
“Es difícil, lo reconozco, pero todos debemos hacer un esfuerzo adicional para contener la ola creciente de contagios y muertes”, reconoció Sagasti y exhortó a los peruanos a trabajar “juntos para superar la peor crisis de salud y económica en más de un siglo”.
El mandatario ratificó que el 9 de febrero llegará al país “el primer lote de un millón de vacunas de (el laboratorio chino) Sinopharm”, que “permitirá vacunar al personal de salud”, tal como había anunciado ayer la jefa del gabinete, Violeta Bermúdez.
Explicó que ese primer lote forma parte de un acuerdo firmado con Sinopharm para suministrar a Perú 38 millones de dosis de la vacuna contra la Covid-19.

