Plaza Esperanza: El espacio que impulsó el crecimiento de un barrio

Los vecinos coinciden en que la transformación de la zona resultó un beneficio para todos.

 Está ubicada en Ernesto Padilla, entre San Lorenzo y Crisóstomo Álvarez.  Durante mucho tiempo funcionó en la avenida Mate de Luna al 2200, la fábrica de la Cooperativa de Tamberos de Trancas (Cootam). Detrás de ese emprendimiento, se había formado un asentamiento conocido como Villa Piolín. El lugar comenzó a padecer problemas de inseguridad.  Sin embargo años atrás, quienes habitaban en esa manzana fueron trasladados a Manantial Sur.

A partir de ese momento comenzó un proceso de transformación de la zona que tuvo como motor principal la construcción de la plaza Esperanza, nombre elegido por los propios vecinos.

Una mujer que cuenta haberse criado en la zona, en la cual vive hace más de 40 años, dijo: “el barrio ha cambiado mucho. Este espacio verde sirve para la comunidad en general, los chicos la disfrutan mucho”.  “Es una alegría para todos los vecinos”, relató con satisfacción, al contar los beneficios logrados con los trabajos desarrollados en ese espacio público.

La señora contó que años atrás desde la Secretaría de la Gobernación que conducía Carolina Vargas Aignasse, comenzaron a convocar a los vecinos para que participen y se involucren con la plaza que proyectaban construir en el barrio.  “La verdad que verlo concretado hoy nos gusta muchísimo”, sostuvo.

En cercanías de la plaza funciona desde el 2011 el colegio Ramos Mejía. El rector de la institución, Gabriel Fernández, explicó que cuando llegaron al lugar todavía estaba el asentamiento y  en esos tiempos convivieron con el problema de la inseguridad.  Hoy el panorama es distinto,  y el licenciado resalta las ventajas de disponer de dicho espacio. “Los profesores de educación física traen a los chicos a la plaza para usar el circuito y realizar actividad”, expresó.

Además Fernández también adelantó que están trabajando en un proyecto para plantar flores en los canteros y colaborar con el embellecimiento del lugar. “Para el colegio y los alumnos la plaza está siendo una bendición”, destacó el rector.

También contó que el próximo 25 de mayo habrá en la plaza, actividades para niños, juegos y también la práctica de algunas disciplinas deportivas. El licenciado remarcó que el tema de inseguridad sigue siendo una cuestión a resolver. En ese sentido aseguró que “solicitarán un policía que cuide”. Y señaló otro inconveniente que está relacionado con la falta de reductores de velocidad y señalización en un paso que es muy concurrido por niños, y que puede representar un peligro si no se le da una solución adecuada.

Otro de los proyectos que esperan pueda concretarse en la plaza, es la instalación de una cancha de vóley. En la zona reside el presidente de la Federación de Vóley de Tucumán, José Luis Mendoza quién comentó que ya tienen,  la red y las pelotas, pero está faltando el espacio que hay que hacer para la colocación de los postes.

Actualmente la plaza está bajo el cuidado de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo  (DAU).

En definitiva, los vecinos viven la transformación de la zona  con gran entusiasmo, y destacan la importancia que tuvo el espacio público para concretar el crecimiento del barrio.

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