La Casa Rosada impulsa designaciones con vínculos directos al poder judicial mientras busca descomprimir tensiones y ganar margen en causas sensibles.
Los pliegos ya ingresaron al Senado: son 48 dentro de un total de 62 postulaciones para cubrir vacantes judiciales. La lista incluye nombres con vínculos directos al poder judicial. Entre ellos, Emilio Rossati, hijo del presidente de la Corte Suprema, propuesto para un tribunal en Santa Fe. También aparecen María Julia Sosa, secretaria en el juzgado de Julián Ercolini, y Ana Juan, pareja del juez Marcelo Martínez de Giorgi, a cargo de la causa $LIBRA.
El envío de los pliegos marca un cambio en la relación con la Corte Suprema. Después de los intentos fallidos de designar jueces por decreto, el Gobierno optó por el camino institucional y por una estrategia de menor confrontación.
Según reconocen en la Casa Rosada, el objetivo es mejorar el vínculo con Comodoro Py y con el máximo tribunal, en un contexto atravesado por investigaciones judiciales que generan preocupación interna.
Negociaciones en marcha
Las gestiones están encabezadas por el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien lleva adelante el diálogo con el sistema judicial.
El trasfondo es la causa $LIBRA, que continúa en trámite y mantiene en alerta al Gobierno. En ese marco, la selección de candidatos también funciona como una señal política hacia los tribunales.
Señales hacia la Corte
Además de los nombres propuestos, el Gobierno decidió no avanzar en lo inmediato con la cobertura de otras vacantes. Según trascendió, esa decisión fue comunicada a la Corte Suprema.
El gesto apunta a dar previsibilidad en un momento en el que el máximo tribunal atraviesa un proceso de redefinición interna.

