El oficialismo tucumano espera con tranquilidad la incursión electoral de Mauricio Macri por territorio provincial. Mañana a la tarde, el presidente de la Nación se instalará muy cerca de la Casa de Gobierno local, pero el gobernador Juan Manzur no estará para escucharlo en su gira por 30 ciudades; ha programado asistir a actos en Aguilares, en el marco de sus actividades institucionales y también electorales. “Nuestro trabajo es de todos los días y no sólo apuntamos hacia la militancia, sino a escuchar y solucionar los problemas de los tucumanos todos los días”, indicó el mandatario. “Macri está en todo su derecho de realizar campaña proselitista las veces que quiera porque eso forma parte de la política”, continuó.
Para este año, Manzur no ha previsto conmemorar el Día de la Lealtad en Tucumán, como sí lo hizo en 2018. El titular del Poder Ejecutivo tiene previsto ese día participar de una ceremonia que se organizará en La Pampa, con el fin de acompañar a los candidatos de ese distrito. De ese mitin participarán también sus pares de otras provincias y el candidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández. El jefe de Estado provincial recordó que en 2018 había una necesidad de encolumnar a toda la dirigencia justicialista detrás de un proyecto común. “Creo que eso se ha logrado y, por eso, hoy tenemos un candidato a presidente como Alberto Fernández, y a una dirigencia que se ha encolumnado tras su figura”, remarcó.
“Dios quiera que en Tucumán repitamos o mejoremos el resultado electoral de las PASO”, señaló Manzur. En las internas de agosto, el PJ y sus aliados rozaron el 60% de los votos.
En el turno electoral del domingo 27, el oficialismo provincial aspira a conseguir un resultado más amplio, de entre un 62% y un 64% de los sufragios más cuatro de las cinco bancas en disputa en la Cámara de Diputados. Lo admitió el propio vicegobernador Osvaldo Jaldo. “Entiendo que Macri viene a Tucumán para despedirse de la gente”, ironizó el presidente de la Legislatura al opinar sobre la incursión presidencial en gira proselitista.
Jaldo remarcó que al oficialismo tucumano no le cuesta salir al territorio a solicitar el voto de la sociedad “porque los 365 días del año , haya o no elecciones, estamos escuchando y atendiendo los reclamos que nos formula la sociedad”.
Según su criterio, la clave para hacer campaña no pasa por el acarreo de los electores, sino por el trabajo permanente en las bases, “con el fin de que la sociedad observe lo que hacemos, ya que los problemas que se les presentan a a la gente son de todos los días, no solamente cuando hay elecciones”. Remarcó, además, que hay un alineamiento territorial de la dirigencia que es clave para que la fórmula del Frente de Todos se imponga en la primera vuelta electoral, convocada para el domingo 27.

