En representación del Ministerio Fiscal intervino el auxiliar de fiscal Gonzalo Guerra, quien detalló que el hecho se produjo el 31 de enero, cerca de las 20 horas, cuando un efectivo se encontraba prestando servicios en un tráiler ubicado en la intersección de calles Perú y Lucio V. Mansilla, en el barrio Oeste 2.
Según la acusación, el policía advirtió a unos 60 metros una pelea entre varios sujetos, algunos conocidos del barrio. Al aproximarse (vestido con uniforme reglamentario) con la intención de disuadir el conflicto, varios de los involucrados comenzaron a arrojarle piedras.
Ante esa situación, el efectivo efectuó un disparo disuasivo al aire con la escopeta provista por la fuerza, utilizando munición AT antitumulto. Mientras intentaba separar a las personas que se enfrentaban, observó que un sujeto se acercaba portando un arma de fuego y, en dirección al policía y al grupo que peleaba, realizó dos disparos con claras intenciones de causar daño o provocar lesiones.
Acto seguido, el agresor efectuó un tercer disparo hacia el mismo sector. El empleado policial logró moverse hacia un costado y subir a la vereda para cubrirse, pero igualmente recibió un impacto en su pierna izquierda. A raíz de la herida, debió ser trasladado de urgencia al Hospital Padilla, donde se constataron las lesiones.
Por estos hechos, la Fiscalía imputó el delito de abuso de arma de fuego, en concurso ideal con atentado agravado contra la autoridad.
Con el objetivo de resguardar la investigación, Guerra solicitó la prisión preventiva del acusado por el plazo de 15 días. Sin embargo, la defensa se opuso al pedido.
Finalmente, la jueza interviniente resolvió no hacer lugar al encarcelamiento efectivo y dispuso arresto domiciliario hasta el 18 de febrero, además de imponer cinco rondas policiales sorpresivas diarias para controlar el cumplimiento de la medida.